A un paso de la Copa del Mundo

La Copa del Mundo 2026 ya comenzó para la Selección Mexicana. No en la cancha, pero sí en la toma de decisiones. La reciente convocatoria de jugadores de la Liga MX por parte de Javier Aguirre no solo marca el inicio de la concentración rumbo al torneo; también deja ver, entre líneas, la estructura base del equipo que buscará competir como anfitrión.

Doce futbolistas del torneo local abrirán una concentración de 36 días que tiene más de fondo que de forma. Es una lista que no pretende deslumbrar, sino sostener. Aguirre no está armando un equipo desde cero, está afinando una idea que necesita estabilidad en un contexto donde el tiempo es el recurso más limitado.

El acuerdo entre la Federación y la Liga MX para disputar la liguilla sin seleccionados confirma la urgencia del proceso. El “Vasco” quiere trabajar desde antes, quiere controlar cada detalle, y sobre todo, quiere llegar al Mundial con un grupo que entienda su idea más allá de los nombres.

En esa primera lista hay señales claras.

El regreso de Gilberto Mora representa una apuesta por el talento que viene empujando, incluso tras superar una lesión. Su inclusión habla de confianza, pero también de necesidad: México requiere variantes en medio campo que aporten dinamismo y frescura. En la misma línea aparece Guillermo Martínez, un delantero que sin hacer ruido ha logrado meterse en la conversación, aprovechando un contexto donde la delantera sigue sin dueño fijo.

Pero donde hay decisiones, también hay ausencias que pesan.

Nombres como Carlos Rodríguez o Marcel Ruiz quedaron fuera en este primer corte, ya sea por lesión o por decisión técnica. Y en procesos tan cortos como este, quedarse fuera en este punto es más que una omisión: es una señal. Aguirre está delimitando su grupo, y cada convocatoria reduce el margen para quienes están en la periferia.

El otro punto clave está en la competencia interna. La delantera es el mejor ejemplo. Con nombres como Santiago Giménez, Germán Berterame y Armando González en la órbita, la pelea por un lugar será directa. No todos caben, y el técnico tendrá que elegir no solo al más talentoso, sino al que mejor encaje en su sistema.

Porque de eso se trata esta etapa: de encajar piezas.

México tendrá tres partidos de preparación antes del debut mundialista. Enfrentará a la Selección de Ghana en Puebla, a la Selección de Australia en Los Ángeles y a la Selección de Serbia en Toluca. Tres rivales distintos, tres escenarios que buscarán simular la diversidad de estilos que encontrará el equipo en la Copa del Mundo.

Pero más allá de los partidos, el verdadero trabajo estará en la concentración. Ahí se definirá la cohesión, el entendimiento y la jerarquía interna de un grupo que todavía no tiene once titular definido.

La lista final de 26 jugadores se anunciará el 1 de junio. Ese día no solo se revelarán nombres, se cerrará un proceso que ha estado marcado por ajustes constantes, lesiones y decisiones que no siempre han sido populares.

Aguirre, fiel a su estilo, no está buscando agradar.

Está buscando competir.

Y en un Mundial donde México será anfitrión, eso no es un objetivo menor. Es una obligación.

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