El primer equipo del Club Querétaro regresó a los trabajos de pretemporada rumbo al Torneo de Apertura 2026, iniciando sus actividades con las pruebas médicas correspondientes antes de volver a la cancha.
De acuerdo con el doctor Francisco Balbás, el objetivo de estos estudios es evaluar el estado físico y médico de cada uno de los jugadores, abarcando distintos aspectos del cuerpo para medir los parámetros más importantes.
“Empezamos con muestras sanguíneas, ahí medimos ciertos parámetros, examen general de orina, radiografías del tórax, evaluaciones de nutrición, agudeza visual y auditiva, hacemos electrocardiograma en reposo, pruebas de esfuerzo, revisión odontológica”, explicó.
Agregó que, con estos exámenes, es posible conocer el estado de salud del organismo de cada futbolista y detectar cualquier alteración para realizar estudios complementarios, identificar factores de riesgo y definir en qué área debe trabajarse de manera específica, con el fin de que el jugador llegue en las mejores condiciones.
Balbás detalló que las evaluaciones se dividen en dos etapas: algunas se realizan una vez al año y otras cada seis meses, entre ellas las pruebas de sangre, que son de las que se repiten con mayor frecuencia.
“Dentro de la institución, tenemos protocolos establecidos para la personalización y plan de entrenamientos, así como la recuperación de los jugadores. En el área médica somos en total 22 personas que analizamos indicadores biológicos, anatómicos y las alteraciones de desbalance muscular, así podemos enfocarnos en cada uno y preparar su rehabilitación tras una lesión”, señaló.
Finalmente, indicó que existe un monitoreo constante sobre los futbolistas para detectar cualquier señal de sobrecarga de entrenamiento que pueda derivar en una lesión, por lo que consideró fundamental la revisión rutinaria, además de los controles en línea que se realizan periódicamente.