Senadores de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) manifestaron su respaldo al llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que su iniciativa original fuera rechazada en la Cámara de Diputados.
El apoyo quedó plasmado en un documento firmado por legisladores de las tres fuerzas políticas con fecha del 13 de marzo, en el que expresan su respaldo total a la nueva propuesta. El acuerdo se alcanzó tras una serie de negociaciones realizadas en la Secretaría de Gobernación con la participación de representantes de la coalición oficialista.
De acuerdo con el posicionamiento, el objetivo del proyecto es revisar los costos del sistema político y del aparato gubernamental, bajo el argumento de que la democracia no depende de estructuras burocráticas costosas, sino de instituciones eficientes que respondan a las necesidades de la población.
Entre los puntos centrales del “Plan B” se encuentra la reducción del presupuesto de los congresos locales de las 32 entidades federativas y el establecimiento de topes máximos a sueldos y prestaciones de legisladores estatales.
La propuesta también contempla disminuir el número de regidores en los ayuntamientos del país con el fin de generar ahorros en el gasto público municipal.
Asimismo, el proyecto plantea posibles ajustes al mecanismo de revocación de mandato y la posibilidad de someter a consulta popular algunos temas electorales.
Según estimaciones del gobierno federal, las medidas podrían generar ahorros cercanos a cuatro mil millones de pesos, recursos que se destinarían a atender necesidades prioritarias en estados y municipios.