“No soy un florero”, afirmó el diputado de Morena, Ulises Gómez de la Rosa, tras los señalamientos hechos por el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional en relación con la sesión plenaria realizada este martes en el Congreso local.
El legislador defendió su actuación como vicepresidente de la Mesa Directiva de la LXI Legislatura del estado de Querétaro, cargo que desempeñó hasta la medianoche del 1 de octubre.
El diputado explicó que su intervención se basó en lo dispuesto por la Ley Orgánica del Poder Legislativo.
“El artículo 128 de la ley orgánica del poder legislativo me faculta para poder actuar finalmente”, indicó al subrayar que su decisión estuvo respaldada por el marco normativo que regula la actividad parlamentaria en la entidad.
Gómez de la Rosa expuso que, a su juicio, la sesión del martes fue cerrada de manera ilegal, lo que lo llevó a asumir la conducción con el objetivo de evitar un vacío institucional.
“Recalcó que no se podía continuar a este jueves 2 de octubre sin la representación de una mesa directiva, teniendo una crisis en el congreso; por lo que se buscó ‘dar certeza’ ante la ausencia del presidente de la mesa directiva, Gerardo Ángeles Herrera”, sostuvo.
El legislador agregó que su actuación no obedece a intereses personales, sino a la responsabilidad inherente a su cargo.
“No me afectan en lo más mínimo. Finalmente, mi actuación está avalada, primero, porque soy diputado integrante de la legislatura y segundo, porque fui vicepresidente de la mesa directiva hasta las 12:00 de la noche del día de ayer”, señaló.
En este contexto, rechazó las críticas en su contra y reiteró que sus acciones fueron resultado de una atribución legítima.
“No soy un florero como lo dijeron el día de ayer, soy parte de una mesa directiva que tiene responsabilidades inmediatas y que el artículo 128 de la ley orgánica me da las facultades suficientes para poder actuar”, argumentó.
El legislador enfatizó que su prioridad fue garantizar la continuidad de los trabajos legislativos ante la falta de conducción formal.
“Se tiene que dar certeza a los ciudadanos de que el Congreso está en funciones y que no se encuentra en un estado de parálisis”, manifestó.
Ulises Gómez de la Rosa remarcó que su interpretación de la normativa responde a la necesidad de preservar la legalidad y el orden en el Poder Legislativo.
“Soy parte de una mesa directiva que tiene que responder de inmediato en situaciones como la que vivimos”, añadió.
Finalmente, indicó que corresponderá a las instancias competentes determinar la validez de la sesión y de los actos derivados de ella, pero insistió en que su actuación estuvo apegada a derecho y orientada a evitar una crisis institucional en el Congreso de Querétaro.