Gallos cambia la fórmula para fichar extranjeros

Por Joel Ferrer 

Hay algo distinto en el mercado de fichajes de Gallos Blancos. Y no está necesariamente en la cantidad de jugadores que llegaron, sino en la forma en la que se están buscando.

Querétaro está dejando de mirar el pasaporte y está empezando a mirar el perfil. Brasil, Paraguay y ahora España. Tres mercados distintos, tres historias diferentes, pero una misma intención: encontrar futbolistas que puedan encajar en una idea de juego y no simplemente llenar una plaza de extranjero.

Enzo Giménez fue el primer mensaje. Paraguayo, 28 años, con experiencia en el fútbol sudamericano. Pero quizá lo más importante de su llegada no está en ese antecedente, sino en su capacidad para jugar en distintas zonas de la cancha. Puede hacerlo como volante, interior, lateral e incluso en el doble pivote. 

Y eso ya lo hemos visto. En Pachuca, Enzo estuvo involucrado en varias de las acciones ofensivas de Gallos y fue parte de un equipo que consiguió una victoria que, más allá del resultado, confirmó que el mediocampista puede ser una pieza útil para darle equilibrio y variantes al conjunto del Chino.

Paulo Víctor fue la continuación. Hay señales interesantes. En los primeros partidos ha mostrado esa vocación de recorrer la banda, ofrecer salida y darle profundidad a un sector que necesitaba competencia.  Contra Tigres lo vimos involucrado en la creación de jugadas que terminaron en goles a favor. 

Ahora aparece Iker Benito.

Y aquí está, quizá, la parte más interesante de esta historia.

Un español de 24 años, formado en Osasuna, que llega después de una etapa complicada marcada por una lesión de ligamento cruzado. 

¿Por qué resulta tan interesante? Porque Iker Benito no llega a Querétaro como una estrella consolidada. Llega como una apuesta.

Y ahí está justamente el cambio.

Gallos parece estar buscando jugadores que tengan margen para crecer, que conozcan distintas exigencias, que tengan características específicas y, sobre todo, que puedan convertirse en activos deportivos y económicos para el club. No importa demasiado si vienen de Sudamérica, de Portugal o de LaLiga. Lo importante es encontrar al jugador correcto.

Eso es lo que debería hacer cualquier proyecto serio.

Claro que todavía no estamos en condiciones de decir que el mercado fue un éxito. Sería absurdo hacerlo después de unas cuantas jornadas. Fichar bien no significa acertar automáticamente..

Pero hay algo que sí se puede reconocer: la lógica de contratación parece distinta.

Enzo aporta experiencia y polifuncionalidad. Paulo Víctor, juventud, recorrido y una apuesta a largo plazo. Iker Benito representa otra clase de riesgo: apostar por un futbolista europeo joven que busca relanzar su carrera y que puede encontrar en Querétaro el escenario para hacerlo.

El mercado extranjero de Querétaro no tiene que competir con el de los grandes en millones de dólares. Tiene que competir en inteligencia. Tiene que encontrar antes que otros al jugador que pueda convertirse en una pieza importante. Tiene que mirar donde otros no miran.

Porque tampoco nos engañemos: todavía falta profundidad. Este plantel aún está lejos de tener la amplitud de los equipos que pueden cambiar medio once sin bajar considerablemente su nivel. Gallos necesita más competencia interna, más variantes y más jugadores capaces de responder cuando el calendario se vuelva pesado.

Pero estamos viendo el inicio de una nueva manera de construir al Querétaro. Ahora toca lo más difícil: demostrarlo en la cancha.

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