Murió el fútbol

Murió el fútbol

“Lo más triste en la vida es el talento desperdiciado y las decisiones que tomes determinarán tu vida para siempre.” – Chazz Palminteri

Neymar da Silva Santos Júnior, uno de los futbolistas más talentosos que han existido en este deporte, un hombre que estaba destinado a cosas gigantes; el sucesor de Pélé, el heredero del trono cuando Messi y Cristiano dejaran de estar al más alto nivel, el príncipe de Brasil, el nuevo ídolo del FC Barcelona, el fichaje más caro en la historia del fútbol, el líder del proyecto pari$ino, el último hombre en pie con la doctrina del Jogo Bonito, un jugador en peligro de extinción capaz de levantarte de tu asiento, un jugador que vale la pena pagar la entrada al estadio solo por mirarlo, un futbolista que conquisto a una generación, un deportista que me recordó porque estoy enamorado de este deporte… lamentablemente, todo se quedó en nada.

Decepción, tristeza, y coraje, es lo que siento al hablar sobre la carrera de este futbolista que sin duda alguna fue de más a menos, en lugar de menos a más como esperábamos todos. Con tan solo 18 años su explosión en Brasil fue algo que desde “O’Rei” no se había vuelto a ver. Un niño estaba dominando la liga brasileña y el campeonato paulista, destruyendo a equipos enteros, haciéndolos ver como si fueran amateurs. La irrupción de Neymar le devolvió la gloria al Santos, que desde Pélé no conseguía dominar Brasil, “el pájaro loco” como le llamaban en ese tiempo, consiguió tres campeonatos paulistas seguidos, una copa de Brasil, y una copa Libertadores siendo el máximo goleador, y el mejor jugador de la competición; esta exhibición fue la catapulta hacia la élite europea.

Próxima parada Barcelona; En la ciudad condal había llegado un nuevo ídolo a “Can Barça”, el brasileño desde el primer momento se adaptó a la perfección, teniendo una conexión desde el primer momento con el equipo y la afición. Al año siguiente formo el mejor trío en la historia de este deporte junto a Messi y Luis Suárez, conquistando un triplete en la temporada 14-15, y un doblete en la 15-16 siendo un ídolo, en muchos partidos siendo el emblema, y el mejor jugador del equipo por encima del mismísimo Leo Messi en varias ocasiones. Todo parecía ir a la perfección en la carrera del que sería próximamente el heredero al trono, sin embargo, lo impensable sucedió…

Temporada 16-17 una noticia sacudía al mundo del deporte cambiando el fútbol en la manera que lo conocíamos. Se concreta el fichaje más caro en la historia del fútbol, Neymar abandonaba el FC Barcelona sin previo aviso, sin razón alguna, inexplicablemente, por 222 millones de euros rompiendo el mercado, con destino hacía París para ser el nuevo emblema del PSG. “Quiero ser el mejor jugador del mundo, y aquí no puedo serlo” dijo Neymar como explicación a su incoherente salida del Barça, más tarde que temprano el brasileño se dio cuenta que había cometido un error... para ser el mejor, tienes que jugar con los mejores.

A partir de este momento la carrera del brasileño sería una caída libre sin freno… la sonrisa se esfumo, el jogo bonito se fue, la regularidad se perdió, su carrera se estancó, es como si nos hubieran cambiado a nuestro Neymar de siempre por otro. Las lesiones privaron a Ney de desplegar ese fútbol tan hermoso al que nos tenía acostumbrados, el carioca paso de ser uno de los mejores del mundo, a solo brindarnos destellos de vez en cuando, al igual que la irrupción de un joven parisino que nadie vio venir llamado Mbappé haría que el PSG lo fichara, relegando a Neymar a segundo plano en el proyecto del Paris Saint-Germain, haciendo que el brasileño pasara de ser uno de los mejores jugadores del mundo y próximamente el heredero de la corona, a simplemente ser un futbolista más...

El tiempo no se detiene, las temporadas pasaban, los años se esfumaban, y Neymar seguía desaprovechando sus mejores años futbolísticos en un proyecto sin pies ni cabeza. El PSG como intento desesperado de que su equipo funcionará ficharía a Messi para así poder ganar la Champions League, y por fin poder concretar el proyecto, haciendo una tripleta envidiable en toda Europa, tendríamos un reencuentro de Neymar con Messi, ilusionándonos y haciéndonos soñar con que estos dos se entenderían como antes, y por fin el brasileño regresara a los niveles que alguna vez le vimos en un terreno de juego, pero la realidad fue muy distinta… una vez más una lesión apartaría a Ney de los terrenos de juego, haciendo que nuestras esperanzas de ver la mejor versión de Neymar quedaran en nada. Unos meses después, el millonario proyecto del PSG toco fondo, disolviéndose con la marcha de Messi, y la marcha de Neymar hacía tierras árabes.

Fúnebre desenlace para la carrera de Neymar. El hombre de los 222 millones de Euros, que estaba destinado a ser el mejor jugador del mundo, el heredero de la corona, y uno de los talentos más grandes que se han visto, cerrara su carrera en el Al - Hilal de la liga árabe a sus 31 años, con todavía muchos años de carrera por delante, y mucho fútbol en sus pies, el brasileño decide ir a una liga menor, sin ambición, y sin deseos de ser lo que alguna vez estuvo destinado a ser… el mejor del mundo. Eso sí, Neymar una vez más rompe el mercado, y rompe el futbol con su llegada a Arabia, porque señoras y señoras que están leyendo esto, recuerden este escrito; con este fichaje que se acaba de realizar el fútbol no será nunca más el deporte que conocíamos. La llegada de Neymar a Arabia significa que efectivamente hoy en día el futbolista perdió toda el hambre deportiva que tenía, demostrándonos que hoy en día lo único que importa es el contrato que te ofrecen, el dinero que ganas, y no las ganas de triunfar deportivamente.

Se aproxima un efecto domino en las próximas temporadas, haciendo que varios de los mejores futbolistas del mundo, se decanten por el dinero, y no por la pasión.

Murió el fútbol.

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