Derrota en el norte

Cuando era niña, mi abuela escuchaba hablar a los hombres sobre llegar al Norte. Desde hace varias décadas, ese lugar al que naturalmente apunta una brújula significa progreso para los nuestros. Antes de llegar a ese soñado Norte, está Monterrey. Dicen que en el clásico regio de liguilla hace ya algunas temporadas, se agotó la cerveza Carta Blanca del estado de Nuevo León. En Monterrey son regionalistas. Tal vez por eso el apodo de regios. El regionalismo termina en el rectángulo verde. Los últimos ídolos de Rayados llegaron desde el Sur: Suazo, Funes Mori, Erbiti, Basanta, Pabón. Los más recientes llegaron de la península ibérica con apellidos medievales: Canales y Torres. Por ahí también pasó una estrella fugaz, un campeón del mundo. 

Gallos jugó en el Gigante de Acero contra una de las nóminas más caras de la Liga MX. Poco importaba que Domenec Torrent haya dejado de ser el técnico de La Pandilla tan solo hace unos días. La ventaja existía desde la sinergia, desde las pequeñas sociedades. El equipo queretano tenía por delante un reto escrito con mayúsculas. Esteban González puso a lo mejor que tenía, inclusive, por primera vez en el torneo, Jean Unjanque fue al banco de suplentes y el joven Fernando González saltó como volante titular por banda derecha delante de Jimy Gómez. Los otros nueve elegidos: Abascia y Reyes en la central, Ali Ávila y Mateo Coronel los puntas. En mediocampo Carlo Adriano y Santiago Homenchenko. Julio y Venegas por izquierda. El capitán, Guillermo Allison. 

Gallos se mantuvo con el arco en cero hasta el minuto 40. Orellano abrió el marcador y casi enseguida, Venegas fue expulsado. Ataques fugaces del Querétaro, llegadas clarísimas de Rayados. El nuevo cuerpo técnico de la pandilla se estrenó con goleada. El Gallo cada vez más frágil, más vulnerable. Cuando le hacen un gol a un equipo y este no tiene respuesta, cada anotación viene cargada con una dosis de desasosiego, un golpe directo al estado de ánimo. Entonces correr cuesta más, las posesiones duran un suspiro, el partido se escapa y el rival se impone desde lo anímico y también desde el juego. 

En conferencia de prensa, González dejó claro que no hay lugar para las quejas. Asume la responsabilidad de sacar lo mejor de sus jugadores, ya se evaluará a fin de temporada. Por ahora, a enfocarse en sacar esto adelante. 

Es inevitable pensar en las herramientas con las que cuenta El Chino para mejorar el plantel actual. ¿Los analistas sabrán que el conocimiento lo generan los jugadores? ¿Se darán cuenta de que hay que sistematizar ese conocimiento? Sin dudas será un fracaso poner un video tras ese 4-0 y exponer a un jugador. El video debe posibilitar la charla. ¿Hay alguien enfocado en mejorar acciones individuales de jugadores como Waldo Madrid o Jean Unjanque, como lo hacen el Cádiz o el Aston Villa? Ojalá dentro del Club exista un diálogo y un espacio para pensar en cómo revertir este momento.

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