El Departamento de Mercedes se sitúa al Oeste de la República Oriental del Uruguay, muy cerca de la frontera con Argentina. Históricamente, fue importante para los rioplatenses ya que fue ahí, en la capital de Soriano, en donde el general Manuel Belgrano se refugió ante las invasiones inglesas.
Como muchas de las ciudades del interior de Uruguay, Mercedes tiene una baja densidad poblacional, al menos en relación a lo que estamos acostumbrados en México. Pero eso no impide que la ciudad en la que nació Héctor Hugo Eugui, extremo de culto de la década de los 70 's del futbol mexicano, tenga decenas de niños y niñas que juegan en sus pequeños clubes de barrio y sueñan con algún día llegar a primera división. De uno de esos clubes chiquitos salió Santiago Homenchenko, y seguramente fue ahí en donde aprendió muchos de los valores que hoy refleja en la cancha.
Pasó también por Durazno y en seguida dio el salto al futbol de AUF, para formar parte de las fuerzas básicas de Plaza Colonia, en donde portaba el brazalete de capitán de su categoría. El ruido que hacía el chico de Mercedes desde la sala de máquinas del medio campo llegó hasta los oídos carboneros, y Homenchenko jugó sus últimos años de divisiones formativas en Peñarol, llegando a ganar, además, una copa libertadores sub 20 contra Independiente del Valle.
Pachuca, Mirandés, Real Oviedo y Querétaro, son los clubes por los que ha pasado fuera de Uruguay el volante, ahora central, de apenas 22 años. Se dice en el argot de scouteo que cuando un jugador tiene tantos movimientos y por tan poco tiempo en su carrera, puede haber cierta inestabilidad de parte del jugador, cierta dificultad para asentarse en un club, ganarse un puesto en la cancha, adaptarse a su nueva ciudad.
Esto solo lo sabremos si conversamos con Santiago y nos cuenta todos los detalles acontecidos en ese deambular por España y México. Lo que sí sabemos es que Pachuca y Oviedo son del mismo dueño, y que Santiago sabe lo que es ser campeón y jugar en un equipo grande.
Estar en el lugar indicado, en el momento indicado, es una hazaña orquestada por el destino que ocurre cada tanto y nos hace sentirnos profundamente completos, como parte del mosaico universal. Homenchenko llegó a Querétaro en esa coyuntura cósmica. Un equipo en plena reconstrucción con la urgente necesidad de encontrar referentes, de cambiar el rumbo, de reivindicar el escudo del club fundado en 1950.
Desde esa zurda comanda la salida del balón de los de Benjamín Mora con una técnica sublime para golpear la pelota con la fuerza necesaria, con la parte del pie que la jugada le pide, es decir, con mucha clase.
Tomó la pelota bajo la lluvia en los últimos minutos del clásico de la 57 para asumir la responsabilidad de cobrar esa pena máxima que le terminaría dando el triunfo a su equipo. Se reconoce como líder.
Con el pasar de las semanas, la mancuerna Reyes-Homenchenko va tomando ritmo, forma, vuelo, garra y fluidez, y entonces Santiago se va atreviendo, de a poco, a hacer cambios de frente larguísimos, pases entre líneas, pases filtrados, e inclusive golazos, como el que marcó en Ciudad Universitaria contra el líder del campeonato a mitad de semana, cuyo video ya viaja a la velocidad de la luz hasta Uruguay para, seguramente, ser tema de conversación entre sus amigos y familiares en Mercedes, y porqué no, entre Bielsa y su cuerpo técnico.
El club necesita ídolos, ¿nace uno nuevo en la zurda de Santiago?