En los últimos años, que para nosotros los futboleros se miden en temporadas, ha habido una creciente corriente de pensamiento en la que se pone al entrenador, no solo como orquestador, sino como responsable casi absoluto del desempeño técnico-táctico de un equipo. No nos confundamos, esto es parte de las labores de todo director técnico, aunque también es muy cierto que debe haber límites bien claros y libertades para cada jugador en virtud de sus características.
Diego ‘Gambetita’ Latorre, es de los principales defensores de la libertad creativa del jugador, defendiendo esta postura con metáforas que van, desde los jugadores y las piezas de ajedrez, hasta anécdotas de cuando él jugaba.
El juego es de los jugadores, y por eso tiene tanta importancia la llegada de estos tres últimos refuerzos a la plantilla de Gallos Blancos. Hablamos de los dos ecuatorianos ex Aucas: Michael Carcelén y Edison Gruezo, además del argentino formado en Defensores de Belgrano y con pasado en Argentinos Juniors, Mateo Coronel.
Recordemos que se habló mucho en los medios sobre la nueva estrategia de scouting que querían implementar Mark Spiegel y su equipo, la cual comparaban con la de dos clubes europeos que, con un presupuesto mesurado, logran competir en las mejores ligas del viejo continente. El Union Saint Gilloise, que por cierto arrancó su participación en Champions derrotando al PSV a domicilio, y el Brentford, club de la Premier que está en plena reinvención tras la salida de su técnico Thomas Frank y de tres de sus pilares: Bryan Mbeumo, Christian Nørgaard, Yoane Wisa.
Lo que más llamaba la atención de estos clubes es que, la relación costo/rendimiento de los jugadores que llegan es altísima, algunas veces incluso superan las expectativas de rendimiento, sin mencionar que logran también vender jugadores a un altísimo precio, claro ejemplo los tres jugadores del Brentford antes mencionados, quienes partieron al Manchester United, Arsenal y Newcastle respectivamente.
Carcelén, de 28 años, viene como un jugador ya consolidado con pasado en clubes grandes del futbol ecuatoriano como son Barcelona de Guayaquil y Emelec. Es, sin dudas, un perfil muy interesante y necesario para Gallos, ya que en su rol como mediocampista ‘box to box’, puede ayudar a sacar la pelota limpia desde el fondo y también es un gran llegador de segunda línea, con herramientas para poder definir en el último tercio gracias a su buen disparo y buen cabezazo. Intuyo que él será el eje del medio campo y dependerá del rival y de lo que piense Mora, los jugadores que acompañarán al ecuatoriano en el ombligo de la cancha.
El otro refuerzo que ilusiona es Mateo Coronel, quien viene de jugar en, dicho por un gran hincha de River, la cancha más difícil para jugar en el interior de Argentina, el mítico Estadio Monumental José Fierro, casa del Atlético Tucumán. Mateo es un perfil parecido al de ‘Titi’ Rodríguez: movedizo, técnicamente bueno y con capacidad asociativa, aunque sin la estatura para ser un delantero para buscar en juego directo. Sin dudas, las características del que tiene toda la pinta de convertirse en el delantero titular de Gallos, condicionarán la estrategia que implementará Mora el resto del torneo para intentar sacar los mayores puntos posibles a partir del buen funcionamiento del equipo.
De Edison Gruezo se sabe poco, es una apuesta a futuro, en pleno auge del futbol ecuatoriano, demostrando también el perfil de los jugadores que quieren que lleguen al club.