Súper Águilas

El vuelo del ave

Para pertenecer al selecto grupo de los llamados “equipos grandes”, un club debe tener una historia muy ganadora y no hay mejor forma de seguir justificando esa reputación que continuar con la, a veces no tan sana, costumbre de ganar. Dentro de esta categoría, existen equipos grandes que no necesariamente tienen que ser mejores durante el trámite de un partido para salir vencedores, el mejor ejemplo ahora mismo tal vez sea el Real Madrid, ya que, aunque no juegue bien, tiene jugadores como Valverde que de la nada te firman un golazo si le queda una pelota en los linderos del área, o Bellingham, volante ofensivo que al mejor estilo de Diego Valdés, llega al área y te vacuna con una contundencia y eficacia que a estas alturas, ya preocupa a los rivales.

Hay también equipos grandes que, además de tener a los mejores jugadores, creen en una forma de jugar y están bastante seguros de que esa forma es la que les llevará a obtener más triunfos. El ejemplo más tangible de este tipo de clubes hoy día, es el City, que a base de todos sus triunfos en la última década se ha ganado el derecho de sentarse en la misma mesa en la que almuerzan los grandes de Europa.

El América, uno de los clubes más grandes del continente, ha encontrado el equilibrio perfecto para entrar en ambas descripciones del cómo gana un equipo grande. El elenco dirigido por el brasileño André Jardine se aseguró un boleto en la fiesta grande del futbol mexicano con dos jornadas todavía por jugarse y eso no es casualidad. El ‘Ame’ cuenta con una plantilla plagada de talento no solo técnica sino también tácticamente. Pienso que una de las claves de que este América juegue tan bien es ese medio campo que tiene, por un lado, al ex canterano del Madrid, Álvaro Fidalgo, y por otro, al ex canterano del Barca, Jonathan Dos Santos, quien no había jugado tantos minutos desde su regreso a Coapa como lo ha hecho con Jardine en el banquillo azulcrema. Ambos jugadores poseen la brillante y simple cualidad de poder comunicarse en la cancha a través del pase, como quien sabe dar un mensaje sin palabras de más ni de menos, eligiendo el tiempo, el tono, las pausas y el lugar o el canal idóneo. Es dificilísimo sacarles la pelota a ambos, ya que los dos controlan siempre para generar una ventaja o para esconder y alejar la pelota del rival. Ese deambular, ese ir y venir con la pelota bien pegada al pie en la media cancha, genera una atracción de cuerpos y miradas, lo cual, combinado con una notable interpretación y entendimiento de la ocupación de los espacios, los desmarques y los movimientos sin pelota y de una exquisita técnica del resto de los compañeros, genera ventajas en la cancha para estar siempre cerca de generar una chance de gol.

El América no es de ninguna manera un equipo que solo sepa hacer goles hundiendo a los rivales en bloque bajo, o hilvanando una jugada con muchísimos pases, es de hecho un equipo que con una transición rápida o con un latigazo en largo te puede clavar un gol.

Sobre lo dicho anteriormente, sobre la forma de hacer goles que tiene el América, recomiendo ver el primer y segundo gol que le hizo el ‘Ave’ al Monterrey en la fecha pasada. Jona y Fidalgo atraen a los mediocampistas, Brian fija a Stefan Medina bien contra la línea para que el intervalo entre central y lateral se agrande, y entonces Henry Martin pueda romper y desmarcarse a ese espacio, aguantar bien la pelota (con una floja marca del jugador de Monterrey), para después darle una pelota servida en bandeja al ‘cabecita’ Rodríguez, quien ocupó ese partido en el lugar de Diego Valdés. El segundo gol del América es también una ‘delicatesen’, no solo porque demuestra que Fidalgo es también un buen lanzador desde la base, sino por el desmarque y la definición del ‘cabecita’. Fidalgo se acerca prácticamente a la misma línea donde estaban los centrales y lanza una pelota buenísima al ‘cabecita’ que supo desmarcarse, con la ayuda de Henry, al espacio ideal para poder llegar al gol. Por último, resaltar la anotación que le hacen al Toluca en la jornada 9 (el gol se puede ver en este resumen: https://www.youtube.com/watch?v=dTh70F3Bqn0 ). Fuentes recupera la pelota, en seguida pasa a Jona, Jona lanza a un Brian Rodríguez que había cerrado su posición y enseguida cambia de frente para Leo Suárez que estaba bien abierto del otro lado, por último, Quiñones entiende bien que su posición no es la ideal para recibir la pelota y entonces se lleva al segundo central del Toluca para generarle un espacio al bueno de Diego Valdés quien recibe dentro del área y marca el gol.

Hace tiempo que no se veía un América tan contundente, con tanto talento y, sobre todo, tan divertido en la Liga MX ¿Le dará para ser campeón?

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