La vuelta del 6

La imagen que más veces le ha dado la vuelta al mundo Barca desde la llegada de su nuevo entrenador es tal vez esa que cuenta una historia en tres partes. En la primera, Rinus Michels le habla a Cruyff desde afuera de la cancha, en el siguiente cuadro, Cruyff conversa con Guardiola usando su clásica gabardina beige (al menos así es como muchos lo dibujan) y le da indicaciones, y en el último, Pep habla con Xavi Hernández durante un partido de su inigualable Barca.

Si bien Koeman había dejado buenas sensaciones el último semestre dandole minutos a jugadores que hoy son importantes, creando un entorno en el que Grizmann y Messi pudieran convivir, y haciendo que Frankie y Busquets sonrieran juntos en la cancha, ya sea con ambos en el medio o con Frankie mas retrasado jugando como un viejo líbero por la lesión de Piqué; tras la partida de Messi tocaba hacerse fuertes y ocurrió todo lo contrario, el equipo se notaba cada vez mas flaco. Para mi fue lapidaria aquella conferencia de prensa en la que habló pidiendo paciencia y apelando al apoyo incondicional de los socios y verdaderos hinchas del club anticipando los malos resultados. Si bien lo que dijo tenía mucho sentido, (clubes como el Milan o el Manchester United han pasado por etapas parecidas) a Ronald lo fueron ahogando sus propias palabras con una seguidilla de malos resultados, derrota contra el Benfica en Champions, derrota en el clásico y derrota contra el Rayo Vallecano con zarpazo del tigre, Radamel Falcao, incluído.

El club catalán necesitaba entonces un revulsivo, un urgente cambio de aire, y para ello, sacaron su as bajo la manga. El mensaje es clarísimo, Laporta, en una jugada digna del mejor ajedrecista, decide traer al aparente heredero para que sobre sus hombros descansen la esperanza del aficionado y las gigantescas expectativas de la directiva. Un Moises que lleve al equipo a la tierra prometida.

Si repasamos sus dos décadas como futbolista, Xavi tiene todo lo que el Barcelona estaba buscando. No solo por todas las copas que ganó con el club, ni por ser uno de los principales embajadores del juego que representa las ideas del club, sino porque inclusive hasta sus rivales más odiados le tenían un enorme respeto y admiración. Jaime Carragher, ex del Liverpool dijo que el ‘6’ del Barcelona “no es atlético, no es físicamente imponente y no marca goles espectaculares. Pero cuando decide a qué tiempo se jugará un partido, eso es todo, no verás la pelota”. Inclusive el propio Iker Casillas alguna vez declaró: “La gente me pregunta siempre a quién me llevaría del Barcelona para tener más oportunidades de ganar y cada año les digo lo mismo: Xavi. Su control y manejo del balón lo convierten en su mejor jugador”.

Su calidad dentro de las canchas y su breve pero exitosa experiencia en Catar demuestran que hay argumentos para creer. Tal vez lo más peligroso del reto que tiene ahora el entrenador catalán sea el de que va a dirigir para no decepcionar antes que para acertar, y eso si que es un peligro, ya que aunque exista una evidente ilusión y alegría por volver a casa, el entrenador sabe que desde el día 1 tiene la exigencia de cambiar el rumbo y devolverle la grandeza a su club. Ante esta situación hay una pregunta obligada, ¿El aficionado del Barca será tan exigente con la forma, o solo querrá que mejoren los resultados? Desde acá, anhelamos el debut del nuevo entrenador blaugrana y nos da una enorme curiosidad saber cómo jugará el nuevo Barca de Xavi Hernández.

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