“CONTRA REFORMA” ENERGÉTICA REABRE DEBATE

En el debate por la llamada “contra reforma” energética, no solo se discute sobre el futuro energético del país, su economía y la competitividad de la nación para surtir a los mexicanos de energía. El documento, presentado por el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador el 1 de octubre al Congreso, expone el plan del gobierno de la “cuarta transformación” por querer otorgar una mayor participación a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), aún y cuando la llamada “empresa de clase mundial” no se encuentra en condiciones competitivas al ofrecer un servicio muy costoso.

En diciembre del 2019, de visita en Querétaro para poner en marcha la Central Ciclo Combinado de la CFE en El Sauz, municipio de Pedro Escobedo, el presidente afirmó que su intención era no hacer grandes cambios en la Constitución para cambiar las Leyes energéticas, es decir, se mantendría el plan de la Reforma Energética impulsada por Enrique Peña Nieto. Según López Obrador, el plan de su sexenio era generar condiciones para que la Comisión Federal de Electricidad y otras empresas como Pemex, sean impulsadas y competitivas.

“No vamos a reformar la constitución para darle marcha atrás a la reforma energética, sencillamente vamos a que haya piso parejo porque no se le estaba dando atención adecuada a la CFE” dijo en el 2019 el mandatario federal quien además prometió que el costo de la luz no aumentaría durante su sexenio.

De acuerdo con los legisladores de oposición, la “contra reforma” que discuten los diputados federales busca que la CFE tenga prioridad como oferente al ser el primero en suministrar la energía eléctrica sobre los competidores, garantizándole una cuota de mercado del 56 por ciento, 18 por ciento más que el mercado que tiene en la actualidad. Se le dará prioridad y mayor margen a energía mas costosa, y en muchos casos más contaminante.

El presidente requiere que, al grupo parlamentario de su partido y los aliados, se sumen 63 votos para lograr aprobar su reforma; el Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiene 70 curules ocupados con sus colores, no por nada López Obrador se dirigió a ellos al cuestionarlos sobre su posicionamiento en la discusión energética.

El ex gobernador priista, Mariano Palacios Alcocer calificó de “estatista” el proyecto de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que llamó al PRI ser una conciencia crítica y no sumarse a la reforma.

En entrevista exclusiva para Magazine Tv Querétaro, con nuestro director Andrés Estévez, el ex gobernador explicó que la voluntad popular en las recientes elecciones le quitó al presidente el dominio en la cámara de diputados federal, lo que es una muestra de los intereses de los ciudadanos y el deber de la oposición de ser más reflexiva con las decisiones que se tomen.

“particularmente la reforma energética como propuesta de reforma constitucional, me parece que es objeto de una reflexión profunda; lo primero es que las elecciones pasadas no le dieron mayoría calificada al presidente, su partido y sus aliados, yo vería contrario a los intereses de la voluntad popular, de la soberanía expresada en las urnas de que un partido encargado de concentrar el poder en el Ejecutivo obsequiara su posición en el Legislativo. Si el pueblo no le otorgó la mayoría calificada quiere decir que el PRI tiene un mandato de revisión y contención” explicó el priista

Está probado que el costo del CFE es el doble que el costo de los generadores de electricidad privados, y el costo ambiental que sigue siendo un talón de Aquiles de la Comisión Federal de Electricidad que aun depende de métodos tradicionales contaminantes; añadió el ex embajador quien también recordó que la “contra reforma” no está considerando los tratados internacionales de México con Estados Unidos y Canadá, donde existen derechos de empresas extranjeras de invertir en materia energética.

De esta forma, el priista afirmó que los diputados de su partido no pueden votar a favor de una reforma que, además de costosa, existe un programa de acción en el PRI que conduce a los priistas a la definición de políticas públicas donde existen disposiciones expresas de garantizar que la energía que se ofrece a los ciudadanos no solo sea energía limpia sino más barata.

Por su parte, el diputado federal panista, Ignacio Loyola Vera aseguró que el bloque opositor al partido oficial del gobierno federal, se encuentra compacto y firme, por lo que se mostró confiado en que la llamada "contra reforma" energética no va a pasar en el Congreso de la Unión.

En entrevista exclusiva con nuestro director Andrés Estévez, el ex gobernador de Querétaro (el primero del Partido Acción Nacional en el Poder Ejecutivo del Estado), la reforma del presidente Andrés Manuel López Obrador es una reforma retrógrada y estadista que representa un grave daño para el futuro del país.

" Es una contra reforma, un contra sentido, creo que es una visión retrógrada, estadista y dañina para nuestro país, tenemos que cerrar esa puerta y creo que el bloque opositor estamos compactos y que, si todo sale bien, no deberá pasar" expuso el legislador.

Cuestionado sobre las posibilidades de que algunos legisladores de los partidos que conforman el llamado pacto Va por México, puedan votar a favor de la reforma de Morena, Ignacio Loyola reconoció que no faltarán algunos legisladores que por alguna cuestión decidan votar a favor de la reforma, pero calculó que estos no serán decisivos para darle los votos necesarios.

"Creo que algunos verdes dirían que ir por la reforma es un suicidio, no descarto que haya uno, dos, tres o cuatro que tengan por ahí algún tema pendiente, presión para votar a favor" pronosticó el ex gobernador.

En la misma visión del presidente de la República, Ángel Baldera Puga, consejero estatal de Morena, catedrático y analista del sector energético expuso que la energía es el motor del país y una palanca del desarrollo nacional por ello consideró viable y necesario retroceder en la privatización del sector energético para, según sus argumentos, fortalecer un bien estratégico.

“A partir del gobierno de Carlos Salinas de Gortari los neoliberales, y hasta el día de hoy, quieren tratar los energéticos como si fueran cualquier otra mercancía no estratégica, como si producir energéticos fuera exactamente lo mismo que producir tazas, bolígrafos o papel del baño. Pero no es así, los energéticos son un bien estratégico que pone en riesgo la seguridad nacional de un país, en su ausencia se pierde viabilidad como país, las naciones quedan en extremo vulnerables, pierden soberanía y permanecen dependientes del extranjero.

Pero eso no lo entiende la derecha mexicana, tradicionalmente entreguista y dependiente del extranjero. Con un largo cordón umbilical hacia el exterior que les impide pensar por sí mismos, más dados a servir a sus patrones en el extranjero y que se conforman con unas cuantas migajas que se caen de la mesa” declaró el morenista.

Balderas Puga ejemplificó la estrategia de la mandataria alemana Ángela Merkel, de quien dijo que “anteponiendo los intereses estratégicos y económicos de su país apuntaló la construcción del gasoducto Nord Stream 2 para llevar gas, más barato, de Rusia a Alemania. Y esto a pesar de la molestia del gobierno norteamericano, quien pretendía que los alemanes les compraran gas a ellos y no a los rusos, a pesar de la enorme distancia que hay entre los Estados Unidos y Alemania”

En el debate, los legisladores de oposición a la llamada “contra reforma”, han puesto sobre la mesa la necesidad de que se considere no solo la implementación, promoción y fomento de energías limpias, sino además más baratas para los hogares, negocios y empresas.

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