Los Gallos van en ascenso

Los Gallos Blancos de Querétaro parecen haber encontrado el rumbo en el torneo después de un inicio turbulento marcado por el proceso de reconstrucción que vivió el club tras el cambio de dueños. El equipo de Benjamín Mora, que había batallado para generar resultados positivos en las primeras jornadas, ahora encadena dos actuaciones que empiezan a cambiar la narrativa: primero derrotaron de manera contundente a los Tuzos del Pachuca 2-0 y después lograron un valioso empate 2-2 contra el líder general, Cruz Azul, en calidad de visitantes.

El triunfo en la “Bella Airosa” no solo significó tres puntos, también fue un golpe de confianza para un plantel que necesitaba urgentemente sumar. El orden defensivo y la contundencia en ataque fueron las claves para vencer a los Tuzos.

Ese envión anímico se reflejó días después en el Estadio Olímpico Universitario, donde los Gallos no se achicaron frente a una Máquina que llegaba como líder y con paso casi perfecto. Con garra y determinación, Querétaro se plantó en la cancha, disputó cada balón y encontró las oportunidades para lastimar al cuadro cementero, rescatando un empate que se sintió a triunfo por las circunstancias del rival y la condición de visitante.

Con estos resultados, los albiazules alcanzan 8 puntos en la clasificación, lo que les permite respirar un poco en la tabla y, sobre todo, proyectar un mejor cierre de torneo.

HOMENCHENKO, LÍDER DENTRO Y FUERA DE LA CANCHA

Uno de los grandes protagonistas de esta racha es el mediocampista uruguayo Santiago Homenchenko, quien no solo se ha convertido en un baluarte defensivo sino también en un hombre clave frente al arco rival. El charrúa suma ya cuatro goles con la camiseta queretana, confirmando su peso específico dentro de un equipo que necesitaba referentes.

Su liderazgo, tanto en lo futbolístico como en lo anímico, ha sido fundamental para que el grupo asimile la idea de juego de Benjamín Mora y se mantenga con la convicción de competir de igual a igual contra cualquier rival.

RECONSTRUCCIÓN

El inicio del torneo fue complicado para los Gallos: nuevas caras, ajustes en la plantilla y un entorno institucional en transformación. Todo ello se reflejó en un arranque titubeante que parecía condenar a los queretanos a pelear desde abajo. Sin embargo, el trabajo del cuerpo técnico y la respuesta de los jugadores poco a poco han rendido frutos.

Hoy el equipo se muestra más sólido en defensa, con mayor volumen ofensivo y, sobre todo, con un espíritu combativo que empieza a conectar nuevamente con la afición.

Aunque el camino aún es largo y las matemáticas siguen siendo apretadas en la tabla, lo cierto es que Querétaro comienza a ilusionar. El empate contra Cruz Azul fue una demostración de carácter y también un aviso al resto del campeonato: los Gallos están vivos y con la firme intención de ser protagonistas en lo que resta del torneo.

La afición queretana, que ha mostrado paciencia en este proceso de transición, empieza a ver señales de que el proyecto puede consolidarse. Con resultados como estos, los Gallos Blancos no solo suman puntos, también recuperan confianza, identidad y esperanza

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