ALIMENTARSE ES MÁS QUE COMER BIEN

Cada año para el 16 de octubre escribo algo para conmemorar el Día Mundial de la Alimentación, que tiene un significado muy especial para mí porque además de que en 1979 la FAO (Asamblea General de las Naciones Unidas) proclamó el Día Mundial de la Alimentación a celebrarse cada 16 de octubre, es mi santo.  

LA FAO convoca a desarrollar actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre. Más de 150 países celebran el Día Mundial de la Alimentación todos los años, conscientes de que la alimentación es un requisito primario, fundamental para la supervivencia y bienestar de la humanidad. Para mí este día tiene que ver con un aspecto muy especial de mi vocación, porque tiene que ver con mi sentido de vida, educar en materia de alimentación, que va mucho más allá de comer. Alimentar el cuerpo, la mente y espíritu para lograr un cierto equilibrio es indispensable para la salud y bienestar.

Y cuál va siendo mi sorpresa que el 16 de octubre también es día de mi santo, de mi segundo nombre del que siempre renegué, porque además de Mónica me llamo Eduwigis, que se pronuncia Eduviges. Sólo me traía problemas con la escritura en mis documentos oficiales y lo utilizaban mis hermanos cuando se enojaban conmigo o para molestarme. Pero descubrí que el 16 de octubre es el día de la alimentación, al igual que el de mi santo. Eso me llevó a buscar el significado de mis nombres y encontré que Mónica y Eduwigis significan lo mismo en los libros de significados: “la que ayuda”; entonces me he sentido elegida en mi camino profesional.

Porque alimentarnos significa mucho más que comer bien, en este camino en donde se dice que “somos lo que comemos”, aquel que permanece saludable es porque está en equilibrio, o muy cerca,  de su mente, cuerpo y espíritu. Alimentar la mente con literatura y conocimientos de calidad, el espíritu con arte, naturaleza y la creencia en Dios, y el cuerpo con los buenos hábitos de salud y la estética, es decir, la búsqueda de vernos con nuestro mejor look.

El Día Mundial de la Alimentación tiene como fin llevar alimentos a quienes menos tienen, a los más pobres, camino en el que busqué trabajar pero la vida me ha llevado a trabajar con los sobre alimentados, obesos, diabéticos, hipertensos. Pero descubro que todo aquél que como mal puede tener grandes carencias en su alimentación espiritual, mental y no sólo corporal. He sido muy feliz de ser nutrióloga, he nutrido mi mente y espíritu con mi trabajo y vocación, y con el tiempo he festejado que mi mamá hubiera escogido Eduwigis para mí, porque la santa le hizo un gran milagro, mis hermanos mayores, a los que no les gustaba el nombre, lucharon por cambiármelo con Mónica, y agradezco, porque es mi labor la que a mí en lo más personal me ayuda, porque es para mí de un gran sentido de vida y vocación. Agradecida con mi Ser Superior y con la vida por permitirme encontrar tanto sentido en el hecho de que alimentarnos es mucho más que comer bien.

Acude al grupo de mutua ayuda confidencial y gratuito para desórdenes de la alimentación. Llámame.

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