CONSEJOS DE NUTRICIÓN DE MÓNICA OLGUÍN PARA CUMPLIR PROPÓSITOS

Que el propósito de comer mejor no inicie hasta marzo con la desesperación de que ya no me queda la ropa de verano. Tengo que adelgazar rápido porque ya viene la semana santa y me tengo que poner traje de baño.

Y ahí tienen a la nutrióloga rompiéndose la cabeza para ver si puede generar la magia que el paciente espera de su consulta. Siento desilusionarte, pero llevo muchos años comprobando que para tener salud y belleza la magia no es suficiente ni para el mejor mago. Ya probamos muchos años lo mismo, sin buenos resultados. No existe propósito en la vida que valga la pena que no haya requerido un poco de esfuerzo para planearlo, iniciarlo con anticipación y con un poco de dolor, además de ilusión y magia que pongamos en nuestra gran imaginación; así es hasta para el Dalai Lama.

Preparar el terreno para conseguir la buena figura y la salud es más importante que desearlo arduamente, Cambiar mi sistema de creencias antes de hacer la dieta como: “yo soy antojadizo” a “disfruto los alimentos saludables”; “soy mala para el ejercicio” a “tengo muchos beneficios al ejercitarme”; de “hago una dieta más” a “tengo un proyecto de salud y belleza”.

También hay que reorganizar la vida, al Dalai Lama, a los doctores y nutriólogos y a todo el mundo,  nos cuesta trabajo administrar bien el tiempo, porque muchas veces el problema no está en no ser bueno para el ejercicio o la dieta sino que amanezco desvelado y ya no me levanto al ejercicio, desayuno café y galletitas en la oficina porque no tengo el tiempo de desayunar y hacer un lunch; no preparo comida y paso a la tienda de cada esquina por algún tentempié.

Nos traerá mejores resultados la planeación, constancia y disciplina en comer bien y movernos, que desear, desear y desear algo sin resultados. Seguro el Dalai Lama se levanta muy temprano, medita, hace yoga o algún arte marcial, lleva una agenda de trabajo, respeta sus horarios, delega funciones, evalúa sus proyectos, no se junta con quien lo incita a los vicios, se permite errores y no bota los proyectos a la primera equivocación.

Mi propósito de levantarme a las seis para ir al deporte  y que me rinda el día me obliga a dormirme más temprano y sacrificar horas de series o leer hasta tarde. Solo podré ver series el fin de semana, leer a mediodía y enfocarme en los resultados, no en el padecimiento del proceso, seguro así le hacen  personajes a quienes admiramos.

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