CONSEJOS DE MÓNICA OLGUÍN PARA CONVIVIR CON LA DIABETES

El sábado pasado tuve el honor de impartir una plática en el Congreso de CEFIM (Centro de Estudios y Formación Integral de la Mujer), en el auditorio Josefa Ortiz de Domínguez. Me solicitaron que debía titularse “Conviviendo con la diabetes”.

La última vez que estuve en ese auditorio fui a escuchar por última vez al ahora fallecido cantante Alberto Cortez, me pareció un honor escucharlo y un mérito para él estar en el estrado festejando el 20º aniversario de este Magazine. En la conferencia no imaginé que sería escuchada por mil200 personas en la misma importante  plataforma y que casi todos los participantes  alzarían la mano cuando pregunté: ¿Quién tiene un familiar con diabetes en casa?

Para preparar la plática pregunté: ¿Es un congreso de diabetes? No, aclararon,  se imparten temas diferentes, pero se recabó  información sobre salud y la mayoría desea saber cómo convivir con la diabetes. Lo ideal sería prevenirla, evitarla, pero, es verdad, ¿si ya la tienen?:

1.-Tomárselo muy enserio.

2.-Reirte de ti mismo con diabetes.

¿Contradictorio? No, combinación de ambos. Una vez que la persona es diagnosticada con diabetes debe informarse muy bien: de qué tipo de diabetes se trata, si debe tomar o inyectarse medicamentos, si tiene que bajar de peso o, si es tipo 1, subir de peso. Tiene que averiguar cómo es el régimen de alimentación adecuado a su caso, qué análisis debe seguir, cada cuando debe asistir al médico y nutriólogo, qué deporte realizar… y ser muy minucioso en seguir las indicaciones, adquirir un nuevo estilo de vida más saludable… igual que el de todo el que desee permanecer saludable, aunque no se le haya manifestado la diabetes.

¿Por qué es eso de reírse de uno mismo? Porque si soy ordenado principalmente  con mi alimentación saludable  y deporte, seré mucho más sano que si no me hubiera enterado de padecer diabetes; tendré mayor calidad de vida que los que no se cuidan porque se creen sanos, aprenderé y contagiaré disfrutar lo nutritivo, seré un ejemplo de salud para los que me rodean.

Todos los seres humanos deberíamos tener la conciencia de que desde que nacemos se nos ha dado un traje para transitar por esta dimensión espiritual, es el único traje con el que contamos hasta el final; entonces todos, no solo los diabéticos, comeríamos muy saludablemente, haríamos los movimientos necesarios para que el traje se mantuviera flexible, hidratado y de buena apariencia.

Entonces el diabético puede reírse de que él encontró una motivación más, digamos, obligatoria, para cuidar el traje en el que envuelve su intelecto, valores y espíritu. Con la diabetes podemos reírnos de que todo lo que acontece es para nuestro bien. Si logramos esa conciencia el traje lucirá bello por dentro y por fuera, sobre todo “alegre”.

Gracias CEFIM por la invitación al Congreso, una motivación casi obligatoria para mí el cuidar mi “traje” hasta el final.

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