SECTAS DESTRUCTIVAS

La tentación en la yema de los dedos. Con la condena de 120 años de prisión a su líder resulta fácil revictimizar a sus integrantes, más si estos resultan miembros de las familias más poderosas del país, ya sea por su riqueza inexplicable o por su relación con grupos políticos y empresariales. Parecería que formar parte de una secta sería otra forma de posicionarse para abusar o potencializar el poder que ya tienen, no porque se lo hayan ganado, sino porque lo “heredaron” de algún antepasado con antecedentes poco presumibles.

Pero las sectas no son un fenómeno tan nuevo como a veces parece. No hay tiempo para una revisión histórica pero sí para plantear algunos aspectos básicos y remitirse a una bibliografía escasa por la dificultad para abordar la variedad del tema.

Primero la palabra. “La raíz etimológica del término castellano «secta» se halla precisamente en el verbo latino secare: cortar, separar, romper con... Otros, ya se ha recordado anteriormente, piensan en el verbo sequi: seguir, optar por... La secta opta por un camino nuevo, sigue una inspiración, corre tras un líder y unas directrices capaces de llevar en pos de los mejores y más selectos espíritus.” Para conocer las sectas. Panorámica de la nueva religiosidad marginal. Juan Bosch. Editorial Verbo Divino. España. 1993. https://www.academia.edu/22498430/LAS_SECTAS_1_i

No todas las sectas son iguales ni tienen los mismos objetivos, por ahora solo nos centraremos en lo que se ha dado en llamar las “sectas destructivas” para diferenciarlas de otros movimientos que tienen otras intenciones.

Para unos, este tipo de sectas pueden definirse por sus características, por ejemplo: «A este respecto el Dr. Lifton, psiquiatra y sociólogo define sus características así:

1. Control de la atmósfera social y de la comunicación humana. Esto es obstaculizar la comunicación entre las personas dentro del grupo, pero también consigo misma, es decir evitar cualquier tiempo para la autoreflexión.

2. Manipulación mística. Se recrean una serie de atmosferas donde aparecen eventos o situaciones que dan la apariencia o el sentir de ser algo “mágico”, pero que en realidad han sido planeadas con anticipación para generar tal percepción.

3. Redefinir el lenguaje. Se instala la utilización de ciertas palabras, códigos o claves que solo adquieren sentido dentro del grupo y sus miembros.

4. La doctrina es más importante que la persona. Como lo define, nada importa el problema singular del sujeto del grupo, lo único relevante es el sostenimiento del grupo y sus dogmas en forma totalitaria, por lo que la situación de la realidad del sujeto en cuestión queda ensombrecida.

5. La ciencia sagrada. Los estatutos, reglas y dinámicas del grupo son incuestionables ya que crean la idea de ser científicas, verdaderas y absolutas como su líder.

6. El culto a la confesión. Una constante manipulación se logra por la confesión constante de la vida de los momentos más íntimos y dolorosos de los miembros frente a todos para después usar esta información para vigilar, denigrar y castigar.

7. Demandas de pureza inalcanzables. Dichas demandas son para lograr la “perfección” de cada uno de los miembros, generando castigos por no lograrlos y después introyectar un autocastigo de los mismos.

8. La dispersión de la existencia. Constantemente el grupo evalúa quien tiene derecho a existir según los beneficios del líder, no hay decisiones equitativas sino tajantes.» Citado en: Ensayo crítico sobre coaching en México. Las nuevas organizaciones (sectas): desde la Filosofía y Psicología. Psic. Betzabé Ávila López. https://www.academia.edu/14059091/sectas_and_coaching

En ese entorno, donde un líder se presenta como alguien fuera de lo común por ser “la persona más inteligente del mundo”, que exige una disciplina absoluta y que domina una estructura piramidal de discípulos que se convierten en cómplices, es fácil caer en abusos de poder y conductas ilícitas, por ello se esperan los resultados de la investigación a esos adeptos que disfrutaban del poder que les otorgaba la cercanía al líder, y sus respectivas condenas.

Quizás la definición más completa de secta destructiva sea todavía, la de P Rodríguez, Esclavos de un mesías, Elfos Barcelona 1984. Páginas 25, 26. Citado por Bosch.

«"secta destructiva" a todo grupo que se ajusta a los siguientes puntos: 1. Grupo cohesionado por una doctrina (religiosa o socio-religiosa) demagógica y encabezado por un líder carismático que es la divinidad misma o un elegido por ella; o bien un poseedor de la "verdad absoluta" en cualquier ámbito social. 2. Estructura teocrática vertical y totalitaria, en donde la palabra de los dirigentes es dogma de fe. Los líderes

intervienen hasta en los detalles más íntimos y personales de sus adeptos y exigen que sus órdenes sean ejecutadas sin la menor crítica. 3. Exigen adhesión total al grupo y obligan (bajo presión psicológica) a romper con todos los lazos sociales anteriores a la entrada al culto: padres, pareja, amigos, trabajo, estudios, etc. 4. Viven en comunidades cerradas o en total dependencia del grupo. 5. Suprimen las libertades individuales y el derecho a la intimidad. 6. Controlan la información que llega hasta sus adeptos, manipulándola a su conveniencia. 7. Utilizan sofisticadas técnicas neurofisiológicas -enmascaradas bajo la "meditación" o el "renacimiento espiritual"-

que sirven para anular la voluntad y el razonamiento de los adeptos, causándoles en muchos casos lesiones psíquicas graves. 8. Propugnan un rechazo total a la sociedad y a sus instituciones. Fuera del culto, todos somos enemigos (polarización entre el bien-secta y el mal-sociedad), la sociedad es basura y las personas que viven en ella sólo interesan en la medida en que puedan servir al grupo. 9. Sus actividades primordiales son el proselitismo (conseguir nuevos adeptos) y la recolección de dinero (cuestaciones callejeras, cursos, actividades comerciales e industriales e incluso claramente delictivas). En el caso de las sectas multinacionales, el dinero es enviado en buena parte a las centrales de cada grupo. 10. Bajo coacción psicológica, obtienen la entrega del patrimonio personal de los nuevos adeptos a la secta o de grandes sumas de dinero en concepto de "cursillos" o "auditorías". Los miembros que trabajan en el exterior del grupo entregan todo o gran parte de su salario a la secta. Y los que trabajan en empresas de culto no cobran salarios (las nóminas de esas empresas sólo son una cobertura ilegal, ya que nunca se hacen efectivas -o devuelven el dinero- para sus miembros-mano de obra)».

La duda permanece y habrá que esperar más información, adicional a lo que pueda recabarse en un documental o serie televisiva ¿Por qué los juniors de familias poderosas parecen tan proclives a formar parte de este tipo de organizaciones? ¿Qué moral o ética los guía para aprovecharse de los demás?

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