AQUÍ SIEMPRE

Nació en el ya lejano 1939 y arropó sudores y pasiones del atletismo y el futbol americano. Destacadamente, de su cancha emergió la profesionalización y el ascenso de nuestro futbol soccer y durante años fue el único estadio en Querétaro; ¿cómo no podría generar tradición?, ¿cómo no habría de doler su demolición?

Pero estemos tranquilos, porque lo prometido es deuda y hay buen pagador. Sobre el predio que ocupara el entrañable Estadio Municipal, el Gobierno del Estado de Querétaro construye un Estadio Olímpico; estadio formal, porque su cancha será campo reglamentario para jugar futbol, rugby o futbol americano; olímpico, porque su pista de atletismo y campo cubren las exigencias internacionales, para que las hazañas atléticas que aquí se realicen tengan validación en cualquier parte del mundo; versátil, porque también será inmejorable escenario de conciertos musicales y otros espectáculos masivos a cielo abierto.

Hoy, en la fila superior de la nueva tribuna –más alta que la anterior– y con el cielo llenito de una inmejorable vista de la Muy Noble y Cosmopolita Ciudad de Santiago de Querétaro, al bajar la mirada se contemplan las atléticas cenizas de una auténtica Ave Fénix: donde mucho tiempo atrás hubo un lienzo charro hay ahora un polideportivo construido sobre un estacionamiento subterráneo de cuatro niveles y más de 800 cajones de capacidad; de la antigua cancha, sobre cinco capas de grava de diferentes diámetros que servirán de filtro para evitar encharcamientos, surge un campo de juego que igual podrá contener encuentros de varios deportes y eventos masivos al aire libre. La visita in situ es como la vida o, mejor, como interpretamos la vida: a lo que vemos se le suma lo que hemos visto y lo que esperamos ver.

El pabellón de acceso, que también servirá como área de exposiciones y que ya tiene un mural cuyo tema principal es cacomixtle, comienza donde antes estacionaban las ambulancias para atender a posibles lesionados o con alguna emergencia médica. Lo primero que podrá contemplar el aficionado entrando a su derecha es una tienda de souvenirs, con artículos que tengan que ver con Querétaro, con los Gallos Blancos, el Estadio Olímpico. Esta será la sede del equipo femenil de futbol soccer (Gallitas), un campo para jugar rugby –deporte en el que Querétaro es campeón en dos especialidades– o futbol americano (Pioneros de Querétaro).

“La cancha, que será de pasto natural, tiene las medidas reglamentarias para esos deportes, y la pista de atletismo y sus áreas de pruebas tienen las características para estar ranqueada según los parámetros que exigen los Juegos Olímpicos. Podrán hacerse pruebas de pista, salto de longuitud, salto triple, de garrocha, de altura; llanzamiento de jabalina, de disco, de bala y de martillo”, señala el arquitecto Fernando González, titular de la Comisión Estatal de Infraestructura, dependencia responsable del diseño y la construcción del nuevo Estadio Olímpico Querétaro 2020, nombre formal del nuevo recinto deportivo, que tiene vestidores para deportistas y árbitros, baños públicos con revestimientos de alta calidad, palco de transmisiones, pantalla gigante y sala de prensa, enfermería, palco de honor y restaurante con terraza volada sobre la cancha y al que se accederá con elevador. Hay salidas de emergencia sobre Cooregidora y sobre Constituyentes, entrada para maratonistas, ambulancias y camiones para los deportistas.

El Estadio Olímpico tendrá torres de reflectores –que antes no existían–, lo que brinda la posibilidad de que en la noche se puedan hacer transmisiones como si fuera de día. A nivel de cancha hay 44 lugares para personas con capacidades diferentes y 2 personas de acompañamiento por cada una de ellas, área con su respectiva salida de emergencia directamente a la plaza del estadio, cuya planta eléctrica asegurará que nunca haya apagones.

Los vestidores para locales y visitantes tienen área de masaje, lockers, baños y regaderas. Hay además salidas de emergencia para jugadores, que no se comunican con las de sus rivales, y atletas o artistas podrán entrar o salir sin contacto con el público.

La barda gris que establece el límite del Estadio Olímpico con la sede del Patronato de la UAQ es un colorido mural de ‘solo’ 812 metros cuadrados y el resto del estadio tendrá colores neutros para disminuir los costos de mantenimiento.

“Uno de los atractivos para generar competencias internacionales es que estamos a dos cuadras del centro histórico, tenemos 5 hoteles a una cuadra de distancia”, dice el arquitecto, y para resaltar su inmejorable ubicación dicen los que saben del tema que a la redonda del Estadio Olímpico hay más de 2mil cuartos de hotel a solo 10 minutos caminando.

¿Acaso no se te antoja, querido aficionado local o visitante, ser parte de esta nueva historia?

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