FIDENCIO, NUEVO OBISPO

Sencillo y cercano a sus sacerdotes, así describen a Fidencio López Plaza las personas que le conocen y que ahora recibieron como nuevo Obispo de la Diócesis de Querétaro.

De orígenes humildes, nacido en un pequeño poblado de San José Iturbide, Guanajuato, el mayor de una familia de ocho hermanos encontró su vocación desde muy pequeño. Se formó profesional y espiritualmente en Querétaro, entró el Seminario Conciliar en 1964, sus estudios de educación media superior y superior los realizó en la Universidad Autónoma de Querétaro donde estudió un

postgrado de Desarrollo Comunitario en la Facultad de Sociología.

No es un hombre que goce de los reflectores, de la atención excesiva ni las formalidades, suele ser directo pero siempre amable, y prudente en temas ajenos a la Iglesia Católica y cuestiones de fe.

Fue nombrado Obispo por el Papa Francisco para la Diócesis de San Andrés Tuxtla, el 2 de marzo de 2015 y tomó posesión el 20 de mayo del mismo año. El 12 de septiembre de este año fue notificado de la decisión del Papa de trasladarlo a la Diócesis de Querétaro. Noticia que recibió como un regreso a casa.


El pasado lunes llegó a Querétaro con un recibimiento de campanas de cada una de la iglesias y capillas de la Diócesis, en la Iglesia Catedral rindió el juramento de fidelidad y profesión de fe que es el protocolo de preparación para la toma de posesión.

Desde este 20 de octubre Fidencio López Plaza es oficialmente el nuevo Obispo de la Diócesis de Querétaro tras tomar posesión del cargo en la ceremonia que se llevó a cabo en el Seminario Conciliar, lugar donde se formó como sacerdote y al que regresó convertido en Obispo de la sede.

El jardín del Seminario fue la sede de la ceremonia a la que acudieron más de 350 sacerdotes, 25 Obispos e invitados especiales entre familiares y autoridades locales; el evento masivo tomó como medida obligatoria de sanidad el uso de cubrebocas, sin embargo el espacio y el número de invitados no permitió guardar la “sana distancia”, en varias ocasiones la ceremonia se realizó con aglomeración de religiosos e invitados.

El Nuncio Apostólico, Franco Coppola reconoció en su homilía la necesidad de que los sacerdotes mantengan su compromiso de ser pastores, de dar acompañamiento a los fieles y escuchar a los necesitados, a quienes están solos.

Recordó que la pandemia del Covid-19 es un reto que solo puede sobrellevarse con la tarea de todos.


Fenómenos como la violencia, la inseguridad, el suicidio y la pandemia, fueron parte de su mensaje en el que invitó a los sacerdotes a mantenerse humildes y al servicio de su vocación.


El décimo Obispo de la Diócesis, Fidencio López Plaza, fue informado que además permanecerá como Administrador Diocesano de la Diócesis de San Andrés de Tuxtla, Veracruz.

En la primera misa que ofició como Obispo de Querétaro, López Plaza respondió a la petición de los fieles que le solicitaron acompañar sus peregrinaciones, “ya sean grandes o pequeñas, desde Agua Zarca al Tepeyac, como sucede desde hace 130 años”


En representación del gobernador de Guanajuato acudió al evento el subsecretario de Vinculación y Desarrollo Político, Alfonso Ruiz Chico; el Secretario de Educación, Alfredo Botello Montes en representación del gobernador de Querétaro Francisco Domínguez Servién.

Se dieron cita los presidentes municipales de Querétaro y Corregidora, Luis Bernardo Nava Guerrero y Roberto Sosa Pichardo respectivamente; en representación del Poder Legislativo acudieron los diputados, Connie Herrera, Hugo Cabrera, Karina Careaga, Agustín Dorantes, Antonio Zapata y Elsa Méndez.

En la primera tarea como Obispo, Fidencio López se acercará a conocer cada una de las comunidades religiosas, las capillas y templos de Querétaro, agenda que le tomará varias semanas concluir. Para atender la administración de la Diócesis ratificó en los cargos a cada uno de los sacerdotes, de forma que se mantendrá la misma organización que se tenía hasta antes de su llegada.

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