RESTRINGIR LA COMIDA "CHATARRA" A MENORES

-El consumo de alimentos de alto valor calórico han originado graves enfermedades.

-Mas del 40 por ciento de niñas y niños en Querétaro tienen sobrepeso

-Restringir comida chatarra debe ir acompañada de nuevos hábitos alimenticios

Tras la aprobación del Congreso de Oaxaca a la modificación de la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del estado para restringir el consumo, prohibir la distribución, venta, regalo y suministro de bebidas azucaradas y alimentos chatarra a menores de edad; otras entidades han retomado el tema y analizan implementar leyes similares, Querétaro no es la excepción.

El tema no es nuevo, anteriormente han existido medidas con las que se ha pretendido buscar una mejor alimentación para las niñas y niños a través de restricciones en productos que se ofrecen en las tiendas o cooperativas instaladas al interior de las escuelas; sin embargo, no han sido suficientes para evitar que los menores accedan al consumo de la denominada: comida chatarra.

La legislación de Oaxaca es la primera en el país que prohíbe la venta de bebidas azucaradas y comida chatarra a niños, niñas y adolescentes, dejando a los padres de familia la responsabilidad de lo que consuman sus hijos. En Querétaro, legisladores locales ya plantearon la posibilidad de “tropicalizar” una ley similar, pero aun faltaría conocer en qué términos estaría planteada pues existe una fuerte resistencia de parte de empresarios y comerciantes que reclaman que una ley “prohibitiva” no resuelve el problema de raíz y solo afectará a los negocios que venden dichos productos.

Al respecto, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador señaló que una prohibición no será suficiente, sino que se debe educar a los padres de familia en nuevos hábitos alimenticios. La pandemia por COVID-19 que ha expuesto los graves problemas de salud de la población mexicana, el presidente celebró que existan este tipo de iniciativas, como el del nuevo etiquetado de los productos procesados que informa a los consumidores sobre las cantidades de azúcar, grasas, y otros derivados que pueden ser dañinos para la salud; López Obrador insistió en que más allá de prohibir, se debe informar a la población sobre los alimentos que pueden generar daños.

“Si tenemos una alimentación sana y no consumimos productos chatarra, si hacemos ejercicio, (las enfermedades) aunque sean hereditarias, no se precipitan, no se estimulan, y podemos evitarlas (enfermedades). Sin duda tenemos que cambiar nuestros hábitos de alimentación. Celebro que ya en algunos productos industrializados ya está apareciendo el “nuevo etiquetado”, porque no es solo prohibir, es orientar, informar, que tengamos información suficiente; mucha gente no sabe del daño que puede causar un alimento industrializado”

El 1 de octubre entrará en funcionamiento en México el etiquetado frontal de advertencia de productos procesados, medida que muchas marcas han intentado postergar y que ha representado fricciones entre las industrias señaladas por ofrecer “comida chatarra” y el gobierno federal. El propio Subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha expuesto los riesgos del consumo de comida chatarra y la vulnerabilidad de las personas con enfermedades crónicas frente al nuevo coronavirus, mientras la autoridad sanitaria ha llamado a las bebidas azucaradas “veneno embotellado”.

El Legislador local por Morena en Querétaro, Mauricio Ruiz Olaes trabaja en conjunto con la diputada Laura Polo en una iniciativa que restringirá el acceso de los menores a productos con alto valor calórico y bebidas azucaradas; esta iniciativa estaría catalogada en la Ley de Salud pues el objetivo es cuidar la salud de las niñas y niños en el estado.

De acuerdo con Ruiz Olaes, hasta un 42 por ciento de la población de niñas y niños en Querétaro poseen sobrepeso, una situación que debe atenderse con iniciativas que prevengan que estos niños desarrollen enfermedades a futuro.

"Esta iniciativa va enfocada al sector de salud, la intención es minimizar la compra de los menores de la comida chatarra, que es la comida alta en grasas, en azúcares, refrescos. México está en los primeros niveles de obesidad infantil y sobrepeso, Querétaro no está tan lejos de los números, tenemos al 42 por ciento de las niñas, niños y adolescentes con sobrepeso. Con la situación que tenemos del Covid, el 79 por ciento de muertes es por temas de sobrepeso. Esta iniciativa ha sido polémica porque se ha manejado que ya los niños no pueden consumir dulces ni refrescos, por supuesto que sí pero ahora es responsabilidad de los papás. Muchas veces los papás, tienen un ritmo de vida agitado y no les da tiempo de preparar un desayuno, y la irresponsabilidad de otros papás que les dan dinero al niño para que compre en la cooperativa pero el niño compraba lo que le gustaba no lo que necesitaba"

Para el diputado, esta iniciativa no perjudica a los comerciantes pues tendrían la opción de ampliar su gama de productos por artículos de consumo mas saludables, además de que la iniciativa tiene un bien superior que es la salud de los menores.

“Más que una iniciativa que restringe es una iniciativa que previene con el objetivo de que los niños ya no puedan ir a la tienda a comprar estos productos que les hacen daño a la salud. Primero no afecta a los comerciantes porque van a cambiar de productos y ahora van a ofrecer jícamas, verduras y frutas; y dos, que ahora es responsabilidad de los padres. Esto va a sumar mucho, va a ayudar muchísimo"

La iniciativa de ley buscaría catalogar a los productos de alto valor calórico y bebidas azucaradas con las mismas restricciones para menores como hoy lo tienen el alcohol y el cigarro.

“El primer paso será la restricción a los menores, creo que podrá ir como en el caso de los que venden alcohol, que venden cigarros, a ese nivel puede estar la iniciativa”

NO ESTAN DEACUERDO

Si bien la iniciativa de Oaxaca ha sido celebrada por diferentes organismos, y ha movilizado en el mismo sentido a Congresos de otras entidades, los representantes de empresarios y comerciantes se manifestaron en contra, reclamando la falta de diálogo; además de señalar que “una iniciativa de esta naturaleza no genera acciones reales para atacar el problema de raíz” y solo se dañará a los pequeños comercios que obtienen la mayor parte de sus ingresos de la venta de estos productos.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (CANACOPE) Querétaro, Eduardo Chávez Hidalgo, expresó que como sector empresarial las tienditas y misceláneas se verían muy afectadas por una ley prohibitiva que no resuelve un problema de salud sino que ataca a la economía de pequeños comerciantes.

“el sector empresarial estamos convencidos de que tenemos un problema, pero tenemos que atacar el problema de raíz, tenemos que implementar políticas públicas que generen un sistema integral de salud, en donde incentivemos la actividad física, donde implementemos hábitos de vida saludable, en donde demos la información necesaria para que se lleve a cabo la toma de decisiones a la hora de consumir este tipo de productos. Como sector empresarial nos preocupa mucho que esta iniciativa no genere acciones reales para atacar el problema de raíz, creo que no se trata nada mas de llevar una prohibición y sanseacabó”

Para el representante de los pequeños comerciantes, y en el mismo sentido que se han expresado las cámaras empresariales en otras entidades, una iniciativa como la Ley Oaxaca afecta a las cadenas productivas, y puede impactar en la economía de las 26 mil “tienditas de la esquina” que operan tan sólo en la capital queretana.

“nos preocupa mucho que se publique una ley sin tomar en cuenta al sector empresarial y quiero decirte que consideramos que de implementarse una ley como la llamada Ley Oaxaca, podemos llegar a tener varias situaciones: una que se pueda llegar a tener una competencia desleal y se fomente el comercio informal, vas a tener acceso a través del mercado informal”

En el mismo sentido, Rocío Alvarado, presidenta de la Federación de Comerciantes, Locatarios, Establecidos y Prestadores de Servicios (FECOPSE) Querétaro, rechazó cualquier iniciativa que no considere la opinión de los comerciantes que representa, además de exponer que una ley prohibitiva solo fomentará el clandestinaje.

“nosotros hemos visto que siempre han querido hacer eso, hace años se dijo acerca de este tema pero nunca nos han dado a conocer nada. Sí nos gustaría ver la otra parte, la opinión de los compañeros porque para nosotros el tema fundamental es que la comida chatarra y cualquier otra comida en exceso causa daño. Para nosotros no es viable, antes de tomar estas decisiones deben consultar, hacer mesas de trabajo para que una iniciativa tenga éxito”

La representante de los pequeños comerciantes aseguró que muchos de sus agremiados dependen de la venta de alimentos chatarra como único sustento, pues ha sido la forma más fácil que han encontrado para invertir y trabajar.

“estamos hablando de familias que dependen de ese ingreso, y que la verdad no los veo vendiendo cosas de otro tipo, es lo mas fácil que han encontrado para invertir y sacar algo de ganancia para sustentar a sus familias. Pero el hecho de que no se nos tome en cuenta lo rechazamos rotundamente. Nosotros proponemos que se regularice en las fábricas, que se diga bien el contenido del producto, pero también proponemos, queremos ser certificados por medio de salubridad que diga que nuestros productos están elaborados con ingredientes higiénicos, que es algo que también falta regular. ¿Cuántos vendedores están en la calle y no sabemos cómo están elaborados sus productos? Yo me iría por ese lado, de que nos regularicen, pero una certificación bien hecha, no una iniciativa de prohibir, el prohibir lo único que nos lleva es al clandestinaje, llámese de cualquier producto” concluyó.

LA SOLUCIÓN ESTÁ EN CAMBIAR HÁBITOS ALIMENTICIOS

María Concepción García Rábago, directora general del Colegio Fray Luis de León y ex presidenta de la Federación de Padres de Familia de Escuelas Particulares en el estado de Querétaro, consideró que la solución no es una iniciativa prohibitiva de alimentos “chatarra” para los niños si en casa los padres continúan dotando de estos productos a los menores. El problema de raíz, que es una mala alimentación, no se está resolviendo.

En el caso de las escuelas públicas y particulares, ya existen lineamientos por parte de la Secretaría de Educación y la Secretaría de Salud sobre los productos que se pueden ofrecer a las niñas y niños en las escuelas, sin embargo no en todas las escuelas se acatan dichas instrucciones. Aun así, pese a no encontrar la disponibilidad de productos chatarra en las escuelas, a la hora de la salida los niños tienen la posibilidad de encontrar alimentos procesados y poco nutricionales en la venta informal de comerciantes que se colocan a la hora de la salida, y cuyo sustento depende de las ventas que ahí generen.

“es una medida que puede ayudar pero no es la solución, realmente los colegios particulares y escuelas en general ya teníamos lineamientos por parte de la Secretaría de Educación y la Secretaría de Salud, ya tiene varios años esto de qué es lo que podríamos ofrecer a los niños y eliminar la comida chatarra, sin embargo el problema de obesidad y mala nutrición no se ha resuelto, quiere decir que esa no es la solución. Creo que la solución está en los padres de familia, en cambiar los hábitos alimenticios”

Otro inconveniente es el que las niñas y niños no alcancen a desayunar antes de entrar a la escuela, lo que es un grave problema de nutrición que se puede traducir en un mal desempeño escolar. Y además, para las niñas y niños que llevan lunch, muchas veces esta compuesto por productos de alto valor calórico y poco nutricional, por ello Concepción García aseguró que la solución al problema de raíz está en cambiar los hábitos alimenticios y educar a niños y padres de familia sobre el consumo de alimentos saludables.

“es complicado porque no todos los niños compran en las cooperativas, muchos traen el lunch de casa, y cuando vemos el lunch pues es pura comida chatarra que fácilmente se compra en la tienda, no te cuesta tanto pero resuelve un problema de hambre nada más, en cuanto a nutrición no resuelve nada (…) Habría que educar a la población a comer sano, creo que se ha venido una tendencia a consumir alimentos sanos, nosotros impartir en los colegios una formación a los papás en salud y nutrición, acaba de meter la Secretaría de Educación una nueva materia de salud y bienestar que precisamente para que los niños sean mas conscientes, pero también los papás deben ser conscientes. Yo empezaría por educar a los padres de familia y que estos tuvieran voluntad porque no es fácil cambiar la alimentación”

La nutrióloga Mónica Olguín coincidió que la solución no esta en una ley que restringa el acceso a alimentos chatarra si no se cambian los hábitos alimenticios de las familias.

“lo prohibido es lo que mas gusta, si no hay conciencia de los abuelos, de los cuidadores, de los padres, de lo jóvenes, saliendo (de la escuela) van a seguir consumiendo productos ultraprocesados, altos en azúcares, en calorías, que no nutren (…) Hacer esta conciencia en los padres y decirles que vuelvan a la torta de frijoles, a la quesadilla de frijoles, a la torita de huevo, cómprese varios “topercitos” y póngale a sus hijos unos cacahuatitos, no japoneses sino tostados, una jícama, una zanahoria rayada, un poco de tortilla en un taquito. Que lleven un recipiente adecuado. Hay que volver a dar una educación que ya era nato en nosotros (…) Es mas barato (la comida chatarra) pero para lo que daña la salud es infinitamente mas caro, si es mucho mas fácil cuánto me cuesta un juguito, pero a la larga es un producto muy costoso”

Mónica Olguín recomendó dejar preelaborados desde el fin de semana algunos alimentos para facilitar la composición de un desayuno nutritivo para que los niños puedan consumir antes de ir a la escuela. Si bien en este momento no se regresará a la aulas de clase por las medidas sanitarias debido a la pandemia, sí es necesario que los horarios alimenticios se mantengan vigentes y que el desayuno sea parte esencial de la alimentación de los menores.

La nutrióloga recomienda que la alimentación se apegue a las costumbres de los abuelos de desayunar temprano, comer a la hora indicada y cenar, evitando en lo posible comer entre comidas. En el caso de los niños sí tener un lunch con alimentos saludables que deben integrar cereales, frutas y verduras.

Un desayuno tradicional de un huevo estrellado con frijoles es excelente, al medio día una fruta y una verdura. En la comida incorporar una ración de proteína (animal o vegetal) y una taza de verdura cruda, además del cereal. En la cena algo mas ligero como lácteos (de preferencia descremados), y tomar mucha agua en traguitos.

“El niño tiene que ir desayunado, levantarlo quince minutos antes, darle su huevito, su frijol, su tortilla, o su quesadilla. Y de lunch podemos comprar tres o cuatro recipientes y ahí ponemos una fruta como una naranja en trozos, en otro zanahoria rayada, en otro una quesadilla que puede ser de trigo integral y en otro unos cacahuates tostados, y agua sola; en la hora de la comida podemos integrarles una fruta”

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