CONTINÚA PRESIÓN INMOBILIARIA  EN ÁREAS NATURALES

En las faldas del cerro del Ermitaño, en la zona plana por donde cruza el arroyo del Tángano y que dio nombre a la zona protegida de la reserva natural de El Tángano, es el punto de partida para un nuevo desarrollo inmobiliario al sur de la capital queretana.

Se trata del desarrollo denominado PuntOlivo (Punto Olivo), cuestionado por activistas y ambientalistas por el impacto negativo que podría generar al interrumpir los escurrimientos naturales de agua e intervenir zonas de alta riqueza en flora y fauna, donde se tiene evidencia de una nutrida selva baja caducifolia y presencia de animales como cacomixtles, ardillas, víboras, halcones, e incluso se han registrado avistamientos de venados.

Ambientalistas como Federico Orozco reconocen que el desarrollo no invade zonas naturales protegidas, pero esto no implica que no impacten en el frágil ecosistema del lugar.

La reserva natural de El Tángano fue decretada por el gobierno del estado de Querétaro en el periodo 2003-2009, durante el gobierno de Francisco Garrido Patrón; la reserva estatal de El Tángano se extiende al sur de la capital queretana hasta los municipios de Huimilpan y El Marqués.

Reconocida como un área de amortiguamiento de escurrimientos ordinarios y extraordinarios, el entonces gobernador Enrique Burgos (1991-1997) construyó el bordo del Tángano, que formó parte de una batería de bordos para prevenir inundaciones en la capital.

Los ambientalistas advierten que el desarrollo PuntOlivo puede ser factor de inundaciones en las zonas bajas de la ciudad de Querétaro al cubrir de cemento la zona de amortiguamiento.

La ambientalista Pamela Siurob Carbajal explicó que en años anteriores, entre 2007 y 2008, el Consejo Estatal Forestal en el que participaron además América Vizcaíno, Emilia Pizarro, académicos de la UAQ entre otros, establecieron que era imposible hacer un desarrollo en la zona plana a las faldas del cerro del Ermitaño porque existía una enorme riqueza forestal.

“se le dijo a la empresa (la propietaria en ese entonces de estos terrenos) que sólo podría desarrollar el 40 por ciento del lugar, y como no le convino lo dejó sin desarrollar, aunque ya tenía el permiso de desarrollar el 40 por ciento. Al parecer esta empresa lo vendió (el terreno), lo permutó, lo entregó en comodato, y ese el mismo terreno que ahora quieren desarrollar (PuntOlivo) Ya cuentan con el Cambio de Uso de Suelo del Consejo Estatal Forestal, ¿qué cambió del 2008 a la fecha? Yo veo la zona ahora mejor conservada porque no se le ha metido mano”

La zona que quiere desarrollar al cien por ciento PuntOlivo se denominó cuando la fundación de Querétaro como la serranía del Cimatario; “el agua que escurrirá en esta zona porque le van a quitar la vegetación para construir calles, casas, se va a ir hacia las zonas bajas de la Ciudad de Querétaro, que me expliquen los regidores cómo aprobaron el Cambio de Uso de Suelo teniendo nada mas el bordo que siempre está lleno de tantos escurrimientos que hay” cuestionó Pamela Siurob.

Ante los permisos municipales, estatales y federales con los que ya cuenta el desarrollador, la ambientalista pidió a la población no comprar terrenos en esta zona y hacer un boicot.

“no compren, por favor todos aquellos que se dicen conscientes con el medio ambiente no compren en PuntOlivo, es un boicot de consumo, también nosotros los consumidores debemos hacer boicot y no comprar terrenos donde haya vegetación natural. Este es un llamado que hacemos”

Un recurso legal en el que aun se podrían amparar los ambientalistas es demandar el bien común como principio para proteger la destrucción de una zona natural, explicó Pamela Siurob quien lamentó que este no sea el único caso en el que “la voracidad inmobiliaria atenta contra la naturaleza” y recordó que además del proyecto de Tierra Noble Juriquilla, existen otros en la cañada de Hércules con el fraccionamiento El Campanario y El Batán en Corregidora donde los ambientalistas reclaman que la autoridad proteja el ecosistema.

El activista Federico Orozco Mouret explicó que el terreno que se pretende desarrollar por PuntOlivo, no forma parte de la reserva natural protegida, pero al estar en los límites sí generan un impacto ambiental negativo a la zona. Este cinturón que se ha desarrollado en últimos años en Centro Sur cuenta con predios que ya son considerados como predios urbanos desde hace años.

Fraccionamientos como Cumbres del Cimatario, edificios y otros desarrollos se han ido incorporando poco a poco en la postal del cerro del Ermitaño y El Cimatario.

“Si se construye toda esta extensión de terrenos se va a interrumpir la conexión entre El Tángano y El Cimatario, una conexión de fauna entre ecosistemas (…) administración tras administración han cedido a la presión inmobiliaria y siguen construyendo en este tipo de zonas”

Federico Orozco hizo la petición a las autoridades para establecer una mesa de diálogo para “regular el desarrollo y modificar incluso el proyecto para proteger los cruces de fauna, el arroyo y la captación de agua”. Debido a que aun no inicia la construcción de PuntOlivo, Orozco Mouret cree que aun hay tiempo para hacer algo.

A diferencia de otros fraccionamientos, los desarrolladores de PuntOlivo sí están etiquetando árboles y moviendo especies conforme a la ley forestal, y además están planificando obras hidráulicas de captación de agua. Pero esto no resuelve completamente el problema ambiental que podrían generar.

LA AUTORIDAD ESTÁ TRANQUILA

Cuestionado sobre el tema, el Secretario de Desarrollo Sostenible del Municipio de Querétaro, Genero Montes expuso que la política del gobierno capitalino es abrir los canales institucionales para todos los interesados y que aquellos que tengan inquietudes puedan conocer cómo es que se encuentran esos desarrollos.

“PuntOlivo tiene autorizaciones desde el 2017 y a través de autorizaciones por las tres instancias de gobierno: federal, estatal y municipal; donde se evaluaron las cuestiones ambientales, de impacto que podrían tener en la zona, de hecho en planes urbanos, en los planes parciales, en el Plan de Ordenamiento Ecológico se ha considerado en ese sentido en las posibilidades de cumplir con el requisito para poder urbanizar”

Para el funcionario municipal, todas las instancias que en su momento resolvieron y aprobaron los Cambios de Uso de Suelo, impacto ambiental y otros requisitos, analizaron las posibles afectaciones para otorgar las autorizaciones.

“No han iniciado las obras de construcción, ahorita esta en la primera etapa y hasta ahorita las etapas cuentan con todos los elementos que solicita o requiere la normatividad ambiental federal, estatal y municipal (…) Estoy tranquilo con ese tema, se esta viendo y se esta trabajando con todas las autoridades competentes para tener las soluciones con los desarrolladores, las consideraciones necesarias para evitar cualquier afectación”

Sin embargo el regidor independiente en el Ayuntamiento capitalino, Luis Gabriel Osejo considera que las decisiones que llevan a las autoridades a autorizar un nuevo desarrollo inmobiliario están presionados por cuestiones políticas y no ambientales.

“en Cabildo la próxima semana voy a hacer un pronunciamiento en el sentido de que se respeten las áreas naturales, porque las inundaciones, la contaminación van de la mano con las decisiones de las autoridades. Voy a hacer un extrañamiento en la próxima sesión” adelantó el regidor.

Para Luis Gabriel Osejo lamentablemente las leyes y reglamentos permiten que los desarrolladores puedan intervenir un terreno con el permiso de las autoridades; reconoció que los regidores que en su momento aprobaron el cambio de uso de suelo no están capacitados para decidir el crecimiento de la ciudad y propuso que sean organismos autónomos con personas especializadas quienes deban de tomar este tipo de decisiones.

“He pedido que reformemos el reglamento, si bien es cierto que nosotros nos medimos por el Código Urbano que es de índole estatal, estoy pidiendo que gente autónoma que puedan decidir sí o no a un cambio de uso de suelo, gente preparada, los regidores no estamos preparados, no estamos capacitados para decidir el crecimiento de la ciudad, y todo se reduce a una opinión técnica de un organismo del mismo municipio, de la misma administración. Debemos intentar que los diputados pongan mas candados al Código Urbano”.

PuntOlivo puede contar con todos los permisos de las autoridades para comenzar a desarrollar, y puede ser completamente legal, independientemente de las afectaciones ecológicas y ambientales que puedan existir.

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