¡SIN POPOTE POR FAVOR!

Con la entrada en vigor de la reforma al Reglamento Municipal de Protección Ambiental y Cambio Climático, a partir de este 1 de octubre quedará prohibida la entrega de popotes de plástico no biodegradables en restaurantes, cafeterías y hoteles de la capital queretana.

La medida se suma a una política ecológica que inició desde la pasada administración —entonces encabezada por Marcos Aguilar—  en la que se comenzó con la restricción del uso de bolsas de plástico desechable para acarreo o de un solo uso, promovida por la entonces directora de ecologia Martha Vargas. Pocos meses después aquel mismo cabildo aprobaba la prohibición de los popotes de plástico, iniciativa del regidor priísta “Chicovel” Alcocer.

La prohibición de popotes de plástico ha sido bien adoptada por los ciudadanos, pues desde que se comenzó a generar una mayor cultura del cuidado al medio ambiente las políticas de restricciones en el uso de plásticos contaminantes fueron avaladas y replicadas. Solo en algunos casos determinados negocios se resistieron al cambio bajo los argumentos de que sus costos se incrementarían al eliminar los plásticos.

De acuerdo con la autoridad municipal, los popotes de plástico están elaborados a base de petróleo, por lo que tardan entre 200 y 500 años en degradarse. Además la Organización de las Naciones Unidas ha señalado que los océanos contienen 18 mil fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado, lo que implica la muerte anual de un millón de aves y 100 mil mamíferos marinos. Un problema más es la falta de reciclaje, pues 95% de los popotes no se reciclan y solo 5% son procesados en los rellenos sanitarios.

Cabe señalar que los popotes biodegradables sí podrán emplearse, por lo que los empresarios deberán comprobar su origen mediante una ficha técnica que será emitida por el fabricante, con las características del producto.

En un sondeo realizado en comercios por Magazine de Querétaro, todavía encontramos popotes sobre el mostrador, aunque los encargados del negocio aceptaron que son un producto contaminante. Esteban, encargado de una cafetería en el centro de la ciudad, dijo diariamente se entregan entre 70 a 200 popotes, la mayoría porque los clientes lo solicitan. “Lo que he pensado es ofrecer popotes de metal a la venta, de manera de apoyar la eliminación de popotes de plástico y ayudarme a mí con la venta de ese producto”.

Otros negocios ya implementan alternativas ecológicas, como popotes elaborados con semilla de aguacate, es el caso por ejemplo del Café con Verde en los bajos del Hotel Impala.

Itzamara, propietaria de la negociación “Crepas y Malteadas”, entrega entre 60 y 100 bebidas al día, no entrega tapas de plástico y ofrece el popote de semilla de aguacate para quien desee utilizarlo. “Desde que empezó el negocio hace dos años, manejamos el popote a base de semilla de aguacate. Obviamente es más caro, pero puedes compensar con los precios. Como se muestra en la imagen que es de semilla de aguacate la gente se emociona; primero dicen que sin popote pero cuando les explicas que es de semilla lo toman, les alegra”.

Las heladerías y fuentes de soda en general, que en su catálogo de productos también ofrecen aguas frescas y de sabor, son un negocio que utiliza muchísimos popotes y su transición a popotes amigables con el ambiente será mucho más lenta, pues a solo días de que el reglamento que prohíbe los popotes plásticos entrara en vigor aun era evidente la existencia de popotes y su entrega a los consumidores.

“Creo que es un buen avance, y tenemos que ponernos las pilas todos como comerciantes; vamos a implementarlo aquí, hemos estado comprando un poliuretano más delgado, pero tenemos la intención y vamos a hacer el cambio a popote de papel. Hay muchos clientes que deberían hacer un poco de conciencia para dejar de usar el popote, muy pocas personas llegan con su termo para llenar y eso está excelente. Pero hay personas que incluso agarran hasta dos o tres popotes porque van a compartir el agua, o hasta agarran otro vaso”, dijo Omar Vergara, propietario de una paletería.

Otras opiniones refieren que en la prohibición no está en la solución si no se acompaña de una mayor promoción y educación sobre el reciclaje y uso responsable de plásticos y desechables.

Por parte de la industria del plástico, el presidente del clúster de este sector, Venancio Pérez Gómez, declaró a Magazine de Querétaro que las fábricas de plásticos desechables deberán transformarse para subsistir y ofrecer una alternativa de producción que no solo sea rentable sino que se empareje con una nueva cultura del cuidado al medio ambiente. Además, coincidió en que la sociedad también deberá participar, pues su rol en el proceso de reciclaje y uso responsable es vital para aprovechar las mejores cualidades del plástico sin erradicar su uso en totalidad.

La reforma se aprobó por el H. Ayuntamiento el pasado 25 de septiembre de 2018, por lo que el secretario de Desarrollo Sostenible Municipal, Genaro Montes Díaz, informó que el municipio cuenta con una brigada de inspectores que harán visitas de verificación a los establecimientos que proporcionan popotes para revisar el cumplimiento de la norma.

En el mercado podemos encontrar el kilo de popotes de plástico en solo 47 pesos; 2 mil popotes de plástico tienen un costo de 290 pesos, mientras que 2 mil popotes de semilla de aguacate cuestan 960 pesos, es decir, 3.5 veces más caro. Sin embargo, los comerciantes están dispuestos a invertir en mudar a esta alternativa para erradicar el uso de popotes plásticos.

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