¡AGUAS CON LAS LLUVIAS!

¿POR QUÉ NOS INUNDAMOS?

En los últimos años la zona metropolitana de Querétaro ha sufrido severas contingencias provocadas por inundaciones durante la temporada de lluvias. Desde “encharcamientos” a “lluvias atípicas”, las inundaciones han sacudido a las administraciones municipales que solo a través de obras de mantenimiento o proyectos hidráulicos específicos para ciertas zonas de conflicto han logrado mitigar las afectaciones.

La temporada de lluvias no es tomada a menos por los gobiernos, quienes cada año se preparan con planes de contingencia para monitorear el pronóstico del clima, el nivel de los cuerpos de agua, la limpieza de ríos, drenes y bordería, y con protocolos de actuación ante posibles contingencias.

La Comisión Nacional del Agua, Conagua, informó que se pronostican para esta temporada de lluvias 33 sistemas, 19 por el océano Pacífico y 14 por el Atlántico. La temporada de lluvias inició oficialmente el pasado 15 de mayo, con el pronóstico de que al menos 8 ciclones podrían convertirse en tormentas tropicales, cinco podrían evolucionar a categoría de huracán 1 y 2, y seis entre las categorías 3, 4 y 5 (los de mayor intensidad). En la Cuenca del Atlántico y el Golfo de México la temporada de huracanes iniciará el 1 de junio y se espera la formación de 14 ciclones.

Este pronóstico pone en alerta a las autoridades locales, que estiman que esta temporada se registren más lluvias que el año anterior al superar el promedio histórico de ciclones. Las primeras lluvias ya se hicieron sentir con afectaciones mínimas, hasta el momento.

Pero ¿por qué se inunda Querétaro y muchas colonias de otros municipios de la zona metropolitana? En algunos casos aislados las contingencias han sido generadas por fallos en la obra hidráulica, mismos que se han corregido; sin embargo, hay muchos puntos donde los encharcamientos e inundaciones continúan siendo una constante. Estas inundaciones son comunes y hasta “tradicionales” en las zonas bajas de la capital, como el Centro Histórico, y muchas colonias de la zona metropolitana, así como áreas colindantes con bordería y bajo puentes.

La presidenta del Colegio de Ingenieros de Querétaro, Viridiana Nava Rodríguez, reconoce que con el crecimiento desmedido de la mancha urbana la creación de miles de viviendas en cientos de fraccionamientos en zonas de amortiguamiento han provocado que los escurrimientos pluviales –particularmente en lluvias de moderadas a fuertes– corran con mayor rapidez hacia las zonas bajas y rebasen la capacidad de los drenajes.

“Anteriormente teníamos más áreas de absorción, no había tanta infraestructura que las bloqueara, me refiero a toda la zona metropolitana conurbada porque ya afecta a los tres municipios: Corregidora, Querétaro y El Marqués, y ya empieza a afectar a Huimilpan con todos los nuevos desarrollos que tenemos en la parte Sur. El agua que escurría no llegaba a la ciudad; hoy con todo el desarrollo que tenemos hacemos que el agua llegue al centro y mucho más rápido”.

Al invadir con cemento e infraestructura, no se tienen suficientes áreas de escalonamiento de absorción, pues con el crecimiento demográfico de la zona metropolitana de Querétaro no se preparó la infraestructura para recibir el agua pluvial. Actualmente las contingencias generadas durante la temporada de lluvias afectan a la capital queretana, los municipios de El Marqués y Corregidora, y en últimos años a Huimilpan en la zona de Centro Sur, donde se han multiplicado nuevos desarrollos habitacionales.

Para Viridiana Nava se requiere que los gobiernos en conjunto con la academia y los profesionistas realicen un proyecto de ingeniería hidráulica integral, porque si bien se han ejecutado obras pluviales, estos trabajos han sido para resolver puntos de conflicto en específico.

 NO ES UN FENÓMENO EXTRAÑO

En la primera lluvia moderada de la temporada que se registró en la capital, fue captado en video el desbordamiento de aguas negras a través de la coladera ubicada sobre Av. Corregidora en pleno centro de la ciudad. De acuerdo con Pablo Talamantes, miembro de la Comisión Hidráulica del Colegio de Ingenieros de Querétaro, esto es un fenómeno más común de lo que se piensa y ocurre cada vez que llueve y se inunda el Centro Histórico.

Esto se debe a que el drenaje del centro de la capital es muy antiguo, y se comparte tanto para drenaje doméstico como pluvial. Cuando llueve su capacidad se ve rebasada y es por ello que se ven brotar las aguas negras de las coladeras. Esta situación se ha mitigado gracias al cárcamo de bombeo que se creó en Av. Zaragoza, en la esquina de la Alameda Hidalgo, pues no solo incrementó la capacidad para desfogar el agua y evitar inundaciones, e incluso presentado el encharcamiento puede desalojar el agua más rápidamente.

“El problema de inundaciones en la zona centro es añejo, aunque antaño era una zona no conflictiva. El problema es que las alcantarillas funcionan al doble, como dren sanitario y pluvial, por lo que no hay un proyecto pluvial aislado. Anteriormente no se necesitaba, y cuando vemos que brotan las aguas negras es porque toda la precipitación pluvial va al drenaje sanitario y la suma de volúmenes hace que tengamos ese tipo de eventos”.

Como lo explicó la presidenta del Colegio de Ingenieros, Viridiana Nava, el experto en ingeniería hidráulica coincidió en que el crecimiento desmedido de Querétaro y el mal control en los fraccionamientos para regular el cauce de aguas provoca que los escurrimientos lleguen más rápido a las zonas bajas.

¿CÓMO EVITAR INUNDACIONES?

De acuerdo con el ingeniero Pablo Talamantes, lo primero que se debe controlar es la periferia, pues toda obra hidráulica que se construya en el centro seguirá sometida a sobrecargas si los escurrimientos no se controlan aguas arriba y desde la periferia. Recomienda rehabilitar los bordos y en algunos casos retirar algunos que se han convertido en zonas de riesgo para la población; y en segundo término regular el crecimiento y construcción de los fraccionamientos para obligarlos a generar dren pluvial y doméstico a zonas de descarga.

“Es la falta de normatividad para la regulación de fraccionamientos, pues de lo contrario no tendríamos problemas de inundación tan drásticos; sí existirían, pero no tan drásticos”.

En el caso del Centro Histórico, Pablo Talamantes recomendó a gobierno del estado aprovechar la intervención en la Av. Zaragoza para construir el eje troncal número 5 del transporte público, para incluir un proyecto hidráulico de mayor capacidad como el que se hizo en Av. Constituyentes.

Un factor no menos importante es la contaminación y basura que saturan el drenaje, las alcantarillas, y los drenes. Es importante que la población sea consciente y no tire a ríos, drenes y coladeras basura que puede obstruir el flujo del agua.

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