CONTRA EL PLÁSTICO

Luego de los reglamentos para la regulación del uso de plásticos en los municipios de Querétaro y Corregidora, a nivel estatal el legislador local del Partido Verde Ecologista, Jorge Herrera, presentó una iniciativa que reforma la ley de gestión de residuos en el estado y con la que buscará prohibir el uso de bolsas de plástico para acarreo, popotes y los envases de unicel.

Esta legislación otorgaría uniformidad en la reglamentación de cada uno de los municipios del estado, y sería el marco normativo con el que cada ayuntamiento –de manera autónoma– deberá sumarse con reglas claras sobre el uso de plásticos y desechables. De acuerdo con el diputado local Jorge Herrera, la legislación deberá estar aprobada en el primer semestre de este año. 

Martha Patricia Vargas Salgado, abogada especialista en sustentabilidad y autora del reglamento municipal de Querétaro que prohibió el uso de bolsas de plástico para el acarreo, expuso que las leyes no son suficientes, y aunque son un buen punto de partida para combatir la contaminación deben ir acompañadas del reforzamiento de las instituciones encargadas de aplicar estas leyes. 

“Entonces, la ley podría ser un muy buen inicio cuando es buena, porque también hay leyes que no son tan apropiadas y que generan confusiones, suponiendo que la ley tenga suficiente claridad y aplicabilidad está por otro lado el problema de que no hay congruencia entre la cantidad de leyes que están surgiendo –ahorita en el país estamos viendo una muy fuerte efervescencia con el tema de los plásticos, de las bolsas, popotes y unicel– y el fortalecimiento de las instituciones obligadas a la aplicación de estas leyes. Creo que tenemos que ir a la par, así como se van generando leyes a la par vaya habiendo un fortalecimiento a las agencias ambientales”.

La experiencia, explicó la consultora ambiental, es que las leyes no son suficientes para combatir la contaminación, el ejemplo de esto es que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas desde 1972 a la fecha se han multiplicado por 38 el número de leyes ambientales en el mundo, existen más de mil 100 acuerdos en términos de cuidado al medio ambiente, y pese a ello los indicadores de contaminación del aire, agua y ecosistemas siguen creciendo. 

“Hay casos en diferentes municipios de Querétaro donde hay una sola persona encargada del tema ambiental, es imposible que una persona pueda atender todos los temas ambientales, desde estudios hasta vigilancia”, comentó Vargas Salgado al exponer que los municipios deben fortalecer las instituciones de ecología.

En Querétaro, municipio pionero en la implementación del llamado “reglamento antibolsas” (2015-2018), fue necesario reforzar la Dirección de Ecología y generar acuerdos de operación con el personal de inspección para apoyar en la vigilancia y amonestaciones. En una primera etapa el municipio fue tolerante, otorgando tiempo a los comercios para que “se educaran y se generara conciencia” de la contaminación que generan las bolsas de plástico desechable.

Una legislación estatal no modificaría los reglamentos ya existentes (Querétaro y Corregidora), sí se actualizarían los términos, conceptos y alcances de aplicación. Los municipios serían los sujetos obligados de aplicar sus reglamentos y el estado sería responsable de vigilar que los municipios implementen ciertas reglamentaciones, controles, programas para que se respete la regulación.

En términos de conciencia de la población es importante que exista uniformidad, explicó Vargas Salgado, quien argumentó que la nueva legislación propone que existan las mismas condiciones en todos los municipios, al estar todos sujetos a las mismas reglas es mucho más sencillo que los ciudadanos se las vayan apropiando, las adopten y se sumen. Así mismo, tanto para autoridades estatales y municipales sería más fácil su vigilancia y correcta aplicación.

“Lo que está proponiendo el diputado (Jorge Herrera, PVEM), que está poniendo sobre la mesa la reforma a la ley de gestión de residuos en el estado, tiene que ver con hasta dónde tienen que llegar y cómo en términos generales; efectivamente, no son idénticos los reglamentos entre Querétaro y Corregidora, lo que puede generar confusión, pero la uniformidad abona a un mejor entendimiento y apropiación de las leyes por parte de los consumidores y diversos actores”.

Además, debido a los alcances que pretende la iniciativa para regular no solo las bolsas de plástico de un solo uso, sino también los popotes y los envases de unicel, deberán existir acuerdos con las cámaras empresariales (CANIRAC, CANACO) y empresarios de la industria del plástico, para que esta legislación funcione y no quede en “letra muerta”.

“Es muy plausible el que esté llevando un paso adelante la ley de residuos, la está actualizando con conceptos que en el momento en que se elaboró no se tenían, no éramos tan sensibles a ellos, invita a que haya una uniformidad en los municipios” comentó la abogada especialista. 

CONCIENCIA SOCIAL

El éxito del reglamento de protección ambiental y cambio climático del municipio de Querétaro, conocido como “reglamento antibolsas”, fue la participación ciudadana. De acuerdo con Martha Patricia Vargas Salgado, exdirectora de Ecología (2015-2018), el consumidor se sumó al reglamento porque fue consciente de la contaminación que los plásticos generan y pese a estar acostumbrados al uso de bolsas de acarreo, fue cambiando su postura y adoptó el uso de bolsas reutilizables. Así mismo, los comerciantes y medios de comunicación se sumaron a la campaña de concienciación y difusión. 

Para Vargas Salgado, si la legislación es clara y existe una campaña de comunicación, será bien adoptada por la población. “Si queda bien explicado por qué se está haciendo, entonces la gente no va a tener problema; en el caso de las bolsas en Querétaro la mayoría de la población dijo inmediatamente ‘sí tomo la norma’, porque tenía muy claro cuál era el beneficio. Ahora hay mucha información en las redes sociales de cuáles son los efectos nocivos de la contaminación del plástico y eso ayuda, eso hace que el ambiente sea propicio para que toda la información del gobierno tenga mucha claridad. Desde mi punto de vista, habría que trabajar con escuelas, universidades, comerciantes, restauranteros, para que se unan”.

Respecto del posicionamiento del presidente del clúster del plástico en Querétaro, Venancio Pérez Gómez, quien advirtió que la prohibición de envases de unicel pone en riesgo los empleos de cientos de empresas del sector, la consultora ambiental señaló que los empresarios no pueden decir que fueron tomados por sorpresa con este tipo de iniciativas, pues desde hace muchos años se ha puesto el tema sobre la mesa y se ha explorado con amplitud el nivel de contaminación que los plásticos y sus derivados generan. 

Añadió la abogada que los empresarios deberán ser creativos para reinventar su negocio, y entender que el plástico, los envases desechables como el unicel, y los popotes, son productos que se deben dejar de usar. “Este ha sido un tema muy avisado, los empresarios no pueden decir que los han tomado por sorpresa, ya tiene mucho tiempo que esto se ha venido cocinando y que eventualmente sabrían que se van a dejar de usar lo que fabrican. Creo que la invitación es a que los empresarios sean creativos e innovadores y darle la vuelta, como ha pasado con muchas otras empresas en otros momentos”. 

En Querétaro se han interpuesto media docena de amparos, de los cuales el municipio ha resultado victorioso, porque una buena legislación no sería vulnerable a que empresarios del sector busquen quedar exentos de la aplicación de la ley, comentó Vargas Salgado. 

Por último, respecto de la iniciativa del diputado Jorge Herrera, la exdirectora de Ecología consideró necesario hacer ajustes en la redacción de la ley, pues esta deberá ser más clara y sencilla, y que pese a la actualización de conceptos estos deberán ser correctos. Por ejemplo, eliminar la permisión del uso de “plásticos biodegradables” pues estos no existen, si son plásticos no pueden ser biodegradables, porque no se descomponen naturalmente. Aquellos plásticos que contienen aditivos para descomponerse más rápidamente –conocidos como oxobiodegradables– utilizan procesos de descomposición química que resultan mucho más peligrosos, pues además de contaminar son muy dañinos para la salud de las personas. 

“En lo particular hay un par de definiciones que me generan dudas; hablan de la biodegradabilidad con elementos químicos que me preocupan, porque podría ser que esto se interpretara como que están bien los aditivos del tipo oxodegradantes, que son sumamente dañinos a la salud” puntualizó.

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