LUJO, SIN DRENAJE

En agosto de 2015 se anunció con bombo y platillo una mega inversión para la construcción de un desarrollo inmobiliario de lujo en pleno centro de la ciudad de Querétaro. El proyecto ‘Latitud la Victoria’ arrancó con una inversión de 500 millones de dólares para construir un complejo de edificios, seis de ellos de 12 niveles cada uno (de los cuales tres están concluidos y un cuarto está en construcción), para albergar un total de más de 600 departamentos de “alto nivel” y tres edificios más para oficinas y hoteles (uno ya concluido y ocupado por la firma Fiesta Inn).

Grupo Abilia Inteligencia Inmobiliaria, de la empresaria María Asunción Aramburuzabala Larregui, lidera el millonario proyecto inmobiliario que se desarrolla sobre una superficie de 8.6 hectáreas ubicada en la colonia El Laurel, entre Av. Constituyentes y Sierra de Tilaco, que perteneció a la embotelladora La Victoria.

El desarrollo pretendía concluirse en mayo de 2017 pero ha sufrido retrasos, uno de ellos debido a los conflictos para conectar el drenaje de la zona residencial de Latitud la Victoria. Los “exclusivos departamentos de alto nivel” no tienen drenaje.

En el plano original se diseñó que el drenaje de los edificios se conectaría al norte hacia la Av. Constituyentes. Sin embargo, solo la plaza comercial descarga hacia el frente del desarrollo y los departamentos tienen su drenaje hacia la parte posterior del complejo. El conflicto creció cuando los constructores pretendieron conectarlo al drenaje doméstico de las colonias de la zona sur, lo que provocó la inconformidad de los vecinos de colonias como Laurel, Mercurio, fraccionamiento Santa Lucía, Villas del Sol y Valle Alameda. 

El drenaje de los edificios departamentales de Latitud la Victoria desembocaría al drenaje doméstico de la calle Sierra de Tilaco, pero los vecinos impidieron la obra argumentando que la presión y la cantidad de desechos colapsarían el drenaje. “La mayoría de las tuberías son viejas y no soportarían las descargas, lo que podría generar retorno de aguas negras a las viviendas” comentaron.

La insistencia de los constructores los orilló a buscar una salida al drenaje por la calle José Antonio Bustamante hacia la Av. Pasteur, pero también fueron detenidos por los vecinos de la colonia El Laurel, quienes expresaron que la red de drenaje no aguantaría la descarga de los más de 600 departamentos del exclusivo desarrollo residencial.

De acuerdo con Roberto Carlos Morales, vecino de Villas del Sol y encargado de comunicación de las colonias y fraccionamientos afectados por el desarrollo de Latitud la Victoria, la constructora incluso pretendió conectar el drenaje de los edificios a las torrenteras pluviales, lo que además significaba una grave contaminación al mezclar aguas negras con agua de lluvia, generar mal olor en las alcantarillas y provocar inundaciones en temporada de lluvias.

“De entrada serían aguas negras que se van a descargar en aguas pluviales, eso no se puede, es un daño ecológico bastante importante; además por la altitud de los edificios el drenaje de aquí puede colapsar, de por sí somos una colonia sensible a las lluvias, cuando llueve hay inundación notable, y con esa conexión que quieren hacer pues más problema el que se nos va a presentar al interior de las colonias. Esa obra no puede ser” recalcó.

Actualmente la obra de construcción del drenaje de Latitud la Victoria está suspendida por la Comisión Estatal de Aguas (CEA), lo que no es garantía para los vecinos de las colonias aledañas, quienes temen que de manera discrecional los constructores conecten el drenaje. 

“No, no hay escritos donde digan les vamos a garantizar la salida, el drenaje, no hay un compromiso, la obra está ahorita suspendida, sabemos que hay la petición para que hagan su salida (de drenaje) hacia Constituyentes, quisieron hacer un tramo por Pasteur también, pero está más complicado. Lo ideal es que se haga hacia Constituyentes. Técnicamente no es viable” expresó Carlos Morales. 

El vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Enrique Abedrop Rodríguez, aseguró que no permitirán que Latitud se conecte al drenaje urbano de las colonias inconformes, pues reconoció que sí existe un grave riesgo de que colapsen sus tuberías. El funcionario explicó que analizan alternativas con los constructores y desarrolladores de Latitud, una de las cuales es cruzar todo el desarrollo de Latitud con un drenaje interno para llevarlo a desembocar en la Av. Constituyentes, como está originalmente en los planos. Esto, aunque resulta más costoso, sería cubierto al cien por ciento por los desarrolladores del proyecto.

“Estamos buscando alternativas, estamos reunidos con la constructora de La Victoria para que nos den alternativas, ya tenemos un par que se van a decidir, pero definitivamente no se va a conectar hacia los vecinos. (…) En lugar de que salga por la colonia que está atrás de Av. Constituyentes, sería atravesar todo el desarrollo y conectarse a Constituyentes, lo que se está estudiando es cómo se va a cruzar internamente. Pero definitivamente no va a pasar por donde están los vecinos” aseguró el funcionario.

Actualmente, al no contar con drenaje propio, las descargas de desechos y aguas residuales de los edificios ocupados son depositados en contenedores y retirados del lugar con pipas; no pueden hacer descargas al drenaje urbano. Este medio de comunicación no obtuvo respuesta a la solicitud de entrevista con el Grupo Inmobiliario Abilia, aunque a través de su portal web (https://latitudlavictoria.mx/residencial) se sabe que tres edificios residenciales ya están vendidos al 100% (280 departamentos), que su cuarto edificio tiene 25% vendido y restan dos fases más por desarrollar. 

CRECEN AFECTACIONES

Roberto Carlos Morales, vecino de Villas del Sol, reclama que desde que se inició el desarrollo inmobiliario Latitud la Victoria las colonias aledañas no han visto un solo beneficio como pavimentación de calles, iluminación o mejoras urbanas; al contrario, han padecido un incremento en la inseguridad y delincuencia, que –s egún los vecinos– se debe al constante y numeroso flujo de obreros. “No es una cuestión de negociar, no es una cuestión económica, cuando uno escucha ‘negociar’ es como si se dijera cuánto nos va a costar; es una cuestión de sentido común. Nosotros no hemos tenido ningún beneficio por ese desarrollo al interior de nuestras colonias, que siempre que hay un desarrollo de estas magnitudes hay un beneficio a las colonias cercanas. Al momento no hay un beneficio al interior de las colonias que apoyaran en pavimentación, banquetas, en iluminación” argumentó el representante de los vecinos de Villas del Sol.

“Con la presencia de tantos trabajadores por la obra muchos se salen a comer y dejan la basura en la calle; delincuencia ni se diga, hemos tenido ahora más robos al interior de nuestra colonia, cristalazos a vehículos de vecinos que dejan su carro afuera de su casa. Desgraciadamente vemos y pensamos que es derivado de la presencia de gente que viene a trabajar. Hay casas rentadas donde vive el personal que trabaja en la obra, muchos de ellos están de paso, están un tiempo y se van” añadió.

Además, se suman problemas de ambulantaje en la zona, el paso de vehículos pesados que han maltratado las calles, el congestionamiento de estacionamiento y vehículos estacionados en zonas prohibidas, así como cortes de energía, de suministro de agua y de otros servicios debido a las adecuaciones en la construcción de los edificios. 

“Si añadimos que se les está saliendo de control la obra con el personal que utilizan, no les prestan las condiciones adecuadas de trabajo, tienen que salirse a comer, no hay al interior un comedor que por cuestiones legales deben tener, no hay áreas de aseo personal, los trabajadores tienen que salir al baño”.

El conflicto también ha afectado a quienes invirtieron en un patrimonio en este desarrollo inmobiliario, pues reconocen que no fueron informados de dicha situación al momento de la compraventa, y son varios los que creen que su inversión puede estar en riesgo.

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